La combinación de entrenamiento de fuerza y cardio se posiciona como una fórmula clave para optimizar la salud y la longevidad, según investigaciones recientes. La vieja dicotomía entre “hacer pesas” o “salir a correr” ha quedado obsoleta, dando paso a la sinergia entre potencia muscular y resistencia cardiovascular.
Alicia Salcedo, bióloga y franquiciada de Brooklyn Fitboxing, explica que “sin trabajo cardiovascular, se deja de lado el sistema que más influye en la esperanza de vida: el cardiorrespiratorio”. Según Salcedo, el enfoque actual debe centrarse en la eficiencia metabólica, trabajando el cuerpo de forma global para mejorar no solo la musculatura, sino también el corazón, los pulmones y el metabolismo.
Este enfoque híbrido desafía tanto al corazón como a los músculos en una misma clase, ofreciendo una herramienta eficaz para quienes buscan salud, rendimiento y optimización del tiempo. Combinar ambos tipos de ejercicio permite una mejora integral del organismo.
En palabras de Salcedo, el trabajo cardiovascular “influye en nuestra esperanza de vida”.
