La pregunta sobre el catalizador para una recuperación económica ha estado en boca de muchos, pero algunos analistas sugieren que, de seguir el patrón anterior, este no sería necesariamente positivo, sino más bien un evento de capitulación similar al observado previamente.
Se ha especulado sobre la posibilidad de que un evento como el colapso de FTX pueda repetirse, o que exista otra entidad con problemas similares en el mercado.
Según algunos expertos, la aceleración a la baja en los mercados se intensificó después del 10 de octubre, fecha en la que se produjo un “flash crash”. Si bien estos desplomes repentinos son comunes también en los mercados tradicionales, en el ámbito de las criptomonedas son particularmente frecuentes. De hecho, en 2016, 2017 y 2018, las caídas en Coinbase solían provocar estos mismos “flash crashes”.
El evento del 10 de octubre aún no se ha resuelto por completo. La entidad que pudo haber sido forzada a liquidar activos parece continuar con este proceso, aunque no se sabe con certeza si se trata de una sola entidad o de múltiples actores. Se anticipa un momento de capitulación, un punto de inflexión donde los inversores reconozcan la situación y asuman las pérdidas.
Ya se están observando señales de este sentimiento, con preguntas sobre la posibilidad de que Bitcoin llegue a cero. Este tipo de mercado, caracterizado por una alta participación de inversores minoristas y no profesionales, es particularmente susceptible a este tipo de dinámicas.
