El gobierno de China ha propuesto este viernes una serie de cambios significativos en su sistema de registro de hogares, conocido como «hukou», con el objetivo de que más ciudades eliminen las restricciones que han afectado a los trabajadores migrantes durante décadas. Según informó la cadena estatal CCTV, el Consejo de Estado ha publicado nuevas directrices que instan a las autoridades locales a garantizar un acceso «justo» a los servicios públicos, independientemente del estatus de residencia de los ciudadanos.
El sistema «hukou», instaurado en la década de 1950 para controlar la movilidad de la población, clasifica a los ciudadanos en categorías «urbanas» o «rurales». En la actualidad, la mayoría de los residentes solo pueden acceder a servicios básicos como salud y educación en su lugar de registro original, generalmente su lugar de nacimiento, lo que genera grandes desigualdades para la numerosa población migrante que reside en las principales ciudades del país.

Ying Zhang, analista de la Economist Intelligence Unit (EIU), señaló que este documento «refleja en gran medida el espíritu del Decimoquinto Plan Quinquenal», la hoja de ruta económica y social lanzada recientemente por el gobierno chino. «No resulta sorprendente, aunque es alentador ver que estas ideas surgen en este momento preciso», añadió la experta.
Las nuevas directrices proponen la «eliminación completa» de las trabas impuestas a los migrantes para acceder a los seguros sociales como empleados. Asimismo, el texto enfatiza que se debe fortalecer el acceso a la «seguridad médica básica» en el lugar de residencia actual y mejorar las «garantías educativas» para los hijos de los trabajadores migrantes, aumentando, entre otras medidas, su integración en las escuelas públicas durante la etapa de educación obligatoria.
Desde el Consejo de Estado destacaron que promover la igualdad de acceso a los servicios públicos básicos para los residentes no registrados es una medida necesaria para «satisfacer las crecientes necesidades de la gente de una vida mejor y liberar el potencial de la demanda interna».
Si bien algunas ciudades pequeñas ya han implementado políticas similares para atraer nuevos residentes, el desafío principal permanece en las grandes urbes. «La pregunta clave que debe examinarse es hasta qué punto las mega-ciudades, como Pekín y Shanghái, adoptarán tales medidas», concluyó Zhang.
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