Septiembre de 2026 marca un punto de inflexión en el firmamento con la progresiva retirada de las constelaciones estivales y la llegada de los referentes celestes del otoño. Los observadores que miren hacia el noreste durante las primeras horas de la noche encontrarán la galaxia de Andrómeda (M31) bien situada para su avistamiento entre el Gran Cuadrado de Pegaso y Casiopea.
Objetivos de cielo profundo y la nebulosa parpadeante
La vecina galaxia de Andrómeda se distingue con prismáticos como una mancha difusa y alargada de luz. Con telescopios de mediana apertura bajo cielos oscuros, es posible trazar los carriles de polvo oscuro en su borde y advertir sus galaxias satélites M32 y M110, tal como recogen los datos de Space.com. Las técnicas fotográficas con una cámara réflex digital sobre trípode y exposiciones acumuladas permiten capturar su núcleo y sus brazos espirales.

Jules-Pierre Malartre, de Starry Night Education, indicó a través de Space que, cuando se mira fijamente la nebulosa, la visión central del ojo se concentra en la brillante estrella moribunda de décima magnitud situada en su núcleo, lo que hace que la capa de gas circundante parezca desvanecerse, mientras que al desviar ligeramente la mirada hacia un lado (una técnica denominada visión evitada), los bastones periféricos del ojo, que son más sensibles a la luz, entran en acción y la brillante nebulosidad azul verdosa reaparece repentinamente a la vista.
El equinoccio y el equilux en el calendario de septiembre de 2026
El Sol cruzará el ecuador celeste el 23 de septiembre, dando inicio al otoño en el hemisferio norte. Sin embargo, la creencia popular de que esa jornada otorga exactamente doce horas de luz y doce de oscuridad no es rigurosamente exacta, según explican astrónomos del Real Observatorio de Greenwich.

En Londres, por ejemplo, el Sol saldrá a las 6:48 y se pondrá a las 18:56, acumulando 12 horas y 8 minutos de claridad. El día en el que la luz y la oscuridad se equilibran por completo recibe el nombre de equilux y tendrá lugar el 25 de septiembre para la latitud del Reino Unido, variando según la región.
Neptuno en oposición y los desafíos de las estrellas fugaces
Los planetas exteriores también reclaman protagonismo. El 26 de septiembre, Neptuno se situará en oposición, alcanzando el punto de su órbita en el que la Tierra se interpone directamente entre este y el Sol.
Por otro lado, la actividad de meteoros de septiembre trae dos citas menores: las Aurígidas, que alcanzan su máximo el 1 de septiembre, y las Épsilon Perseidas, con pico el 9 de septiembre. Ambas mostrarán tasas reducidas de apenas entre cinco y seis meteoros por hora y coincidirán con una iluminación lunar desfavorable al inicio del periodo, aunque poseen historias mitológicas notables asociadas a constelaciones como Auriga y Perseo.
Fases lunares y la superluna de fin de mes
El ciclo lunar estructurará las noches del mes desde el cuarto menguante del 4 de septiembre en Géminis hasta la luna nueva del 11 de septiembre en Virgo. La iluminación se recuperará de forma progresiva hasta culminar en la gran Luna llena del 26 de septiembre, situada bajo el signo de Aries.
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