La seguridad digital vuelve a ser motivo de preocupación tras detectarse una nueva suplantación de identidad. Después del incidente registrado el pasado mes de noviembre, cuando un perfil de Instagram fue clonado, esta vez el objetivo ha sido Facebook.
Según los reportes, personas no autorizadas han logrado crear una copia fraudulenta de una cuenta en la red social, replicando su contenido y apariencia para engañar a los usuarios. Este tipo de prácticas, que buscan imitar perfiles legítimos, representan un riesgo constante para la integridad de la información en las plataformas digitales.
