No es necesario tener un plan detallado para lograr resultados épicos, o incluso varios. Inspirado en episodios de Scrap Demon, el proceso creativo puede ser más efectivo al enfocarse en la creación de un conjunto de modelos en lugar de uno solo. Esta aproximación permite hasta seis intentos para alcanzar un resultado satisfactorio, apostando por la idea de que, con suficientes pruebas, algo terminará funcionando… ¡siempre y cuando no olvides el pegamento de plástico!
Ben comenta: “Evidentemente, no se trata de lanzarse sin más, agarrando piezas al azar solo porque son atractivas o están al alcance. No, eso no es mi estilo. Soy un planificador meticuloso…”
Aunque, en realidad, esto es una mentira. Los planes suelen implicar seguir instrucciones y tener un rumbo definido, elementos que no siempre favorecen la creatividad. Prefiero navegar por mares más caprichosos, abrazando la incertidumbre, la improvisación y la adrenalina de última hora que impulsa acciones audaces.
