Recuperación cognitiva en pacientes con disfunción olfativa asociada al COVID prolongado
El COVID prolongado se define como una condición crónica que ocurre tras una infección por SARS-CoV-2 y que se presenta durante al menos tres meses. Entre sus características comunes se encuentran diversos déficits neurológicos y cognitivos, así como la disfunción olfativa asociada al COVID-19 (C19OD).

Un estudio evaluó las tendencias longitudinales del rendimiento neurocognitivo en personas con C19OD. En la evaluación inicial, se encontró que los individuos con esta disfunción olfativa presentaban un funcionamiento cognitivo disminuido en comparación con personas normosmicas (aquellas con sentido del olfato normal). Estas deficiencias se manifestaron en diversos dominios, incluyendo la atención, el funcionamiento ejecutivo, el lenguaje, el aprendizaje, la memoria y la velocidad psicomotora.
Sin embargo, en una evaluación de seguimiento realizada un año después, los participantes con C19OD demostraron una recuperación cognitiva, alcanzando un rendimiento comparable al de las personas normosmicas. Estos hallazgos sugieren que las asociaciones tempranas entre la C19OD y ciertos dominios neurocognitivos pueden desaparecer con el tiempo, permitiendo una resolución parcial de los déficits cognitivos a pesar de que la disfunción olfativa persista.
De acuerdo con la investigación, la C19OD en la fase temprana de la recuperación del COVID-19 puede predecir el desarrollo del COVID prolongado. Asimismo, esta condición refleja una perturbación duradera del procesamiento quimiosensorial, tanto periférico como central, en regiones del cerebro involucradas en el procesamiento cognitivo.
