El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo con su homólogo ruso, Vladímir Putin, para importar millones de toneladas de diésel y aliviar los altos precios de los combustibles. La medida desató una crisis con Ucrania, el rechazo de aliados occidentales como Reino Unido y un duro frente bipartidista en el Congreso a solo tres semanas de las elecciones de mitad de mandato.
El anuncio, hecho por el ministro de Defensa británico, Wes Streeting, dejó claro que Londres rechaza categóricamente el pacto energético. Las tensiones geopolíticas y económicas escalaron de inmediato en Washington, Bruselas y Kiev, reconfigurando el tablero de alianzas que ha sostenido el aislamiento financiero de Moscú desde el inicio de la guerra.
El acuerdo de diésel y la suspensión temporal de sanciones del Tesoro estadounidense
El giro político se concretó tras una llamada telefónica entre Donald Trump y Vladímir Putin. El mandatario estadounidense explicó que el Kremlin acordó suministrar diésel para estabilizar los mercados globales y locales.
Como parte del entendimiento, el Departamento del Tesoro suspenderá temporalmente las sanciones a las exportaciones rusas de diésel hasta el 7 de abril, mientras que los activos ubicados en bancos estadounidenses continuarán congelados. La primera fase contempla la liberación de 300.000 toneladas de diésel al mercado estadounidense y mundial, seguidas por un envío de 500.000 toneladas en noviembre y otro millón de toneladas posteriormente.
La Casa Blanca justificó la medida por la urgencia de reducir el costo de vida para los ciudadanos. Los precios en las gasolineras estadounidenses se dispararon tras los ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
La respuesta de Volodímir Zelenski y la presión sobre las refinerías rusas
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenskyy, criticó duramente el pacto en una extensa publicación en internet, calificándolo como una decisión débil de un socio fuerte
que proporciona dinero extra para esta guerra
y advirtiendo que Rusia pagará con más terror y perfidia.
«No apoyamos esa decisión. Como señaló el primer ministro, estamos fortaleciendo las sanciones contra Rusia»
Wes Streeting, ministro de Defensa británico, via Xinhua
La administración estadounidense había presionado al mandatario ucraniano en repetidas ocasiones para detener sus ataques con drones contra la infraestructura petrolera rusa, argumentando que dichos ataques paralizan las refinerías que sirven de motor económico y depósito de combustible para el ejército ruso, afectando los intereses energéticos globales.

Por su parte, la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, salió en defensa de Zelenskyy y recordó las dificultades para celebrar elecciones mientras el país permanece bajo la ley marcial y los ataques rusos, señalando que casi todas las constituciones establecen que no se pueden celebrar elecciones en tiempos de guerra.
Rechazo bipartidista en el Senado de Estados Unidos y críticas internacionales
Un grupo integrado por siete senadores —cuatro republicanos y tres demócratas— emitió un comunicado conjunto el domingo para exigir al presidente que dé marcha atrás de inmediato
en el acuerdo.
«Estados Unidos no debería proporcionarle a Putin un salvavidas financiero mientras Rusia continúa matando a civiles ucranianos. El Congreso prohibió explícitamente las importaciones de energía rusa en 2022 para evitar que los dólares estadounidenses financiaran la brutal guerra de Putin contra Ucrania»
Senadores estadounidenses, via BBC
El comunicado fue firmado por los republicanos Susan Collins de Maine, Lisa Murkowski de Alaska, Thom Tillis de Carolina del Norte y John Curtis de Utah, así como por los demócratas Jeanne Shaheen de New Hampshire, Richard Blumenthal de Connecticut y Ron Wyden de Oregón. Los legisladores recalcaron que la administración no consultó con el Congreso ni presentó ninguna explicación sobre una medida que viola la legislación federal.
En el ámbito internacional, el ministro de Defensa británico Wes Streeting reiteró en una entrevista transmitida por la BBC que Reino Unido no apoya la decisión, destacando que el acuerdo se realizó en gran parte en el contexto de las elecciones de medio término de noviembre. Asimismo, un excomandante de la OTAN y figuras políticas como el exvicepresidente Mike Pence advirtieron que la medida socava el esfuerzo bélico ucraniano y debilita la posición de los aliados occidentales.
Más sobre Donald Trump
Sigue leyendo