Presionan a gigantes del gas en Australia ante posible impuesto a las exportaciones
El gobierno de Australia enfrenta una creciente presión para implementar un nuevo impuesto a la exportación del 25%, impulsado por la escalada de precios derivada del choque energético global provocado por la guerra liderada por Estados Unidos e Israel contra Irán.

En este contexto, los directivos de gigantes de los recursos naturales como Santos, Woodside, Chevron y Shell podrían ser obligados a comparecer ante una indagación liderada por el partido de los Verdes (Greens) sobre la configuración de los impuestos a la exportación. Steph Hodgins-May, representante de los Verdes, ha sostenido que los directores ejecutivos de estas compañías «lucrativas» deben explicar la razón por la cual obtienen «beneficios récord mientras pagan casi ningún impuesto».
La solicitud de testimonios se extiende también a los jefes de las exportadoras de gas Inpex y ConocoPhillips. Las audiencias están programadas para llevarse a cabo a finales de este mes en Canberra y Perth. Según las normas del Senado, los ejecutivos podrían ser compelidos a asistir si deciden no comparecer de manera voluntaria.
El partido Laborista ha respaldado la creación de esta indagación. Esta decisión surge tras la filtración de información que indica que el departamento del primer ministro solicitó al Tesoro modelar los efectos de un impuesto fijo sobre las exportaciones de gas, además de evaluar cambios en las reglas del impuesto sobre la renta de los recursos petrolíferos (PRRT) y el impuesto sobre la renta corporativa.
