Desde 1945, más de 80 antiguas colonias, que representan a unos 750 millones de personas, han alcanzado la independencia. Sin embargo, 17 Territorios No Autogobernados permanecen en la lista de la ONU, albergando a casi dos millones de habitantes.
Estos territorios se extienden desde el Sáhara Occidental en África hasta pequeñas islas en el Caribe y el Pacífico.
Un tema central para la ONU
En la apertura de la sesión de 2026 del Comité Especial de Descolonización – conocido como el C-24 – el Secretario General, a través de declaraciones pronunciadas por su Jefe de Gabinete, Courtenay Rattray, enfatizó que la descolonización ha sido un objetivo fundamental de la Organización “desde sus primeros días”.
“Esta Organización fue creada como un lugar donde las naciones pudieran reunirse como iguales, no como gobernantes y gobernados”, afirmó.
No obstante, el Sr. Guterres advirtió que el legado del colonialismo continúa moldeando las realidades actuales.
“El legado del colonialismo ha dejado profundas cicatrices a través de mecanismos arraigados de explotación económica, así como en forma de racismo, desigualdad y exclusión persistente de los órganos de toma de decisiones”, señaló.
El C-24 fue establecido por la Asamblea General en 1961 para supervisar el progreso hacia la concesión de la independencia a los territorios que aún no han alcanzado “una plena capacidad de autogobierno”, según lo definido en el Capítulo XI de la Carta de las Naciones Unidas. Su mandato se deriva de la emblemática Declaración de 1960 sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales.
Mapa de los territorios no autogobernados.
Amenazas climáticas en aumento
Muchos de los territorios restantes son pequeñas islas que enfrentan amenazas climáticas cada vez mayores.
El aumento del nivel del mar, la erosión costera y la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos están dañando hogares e infraestructuras, socavando el turismo y la pesca, y tensionando los recursos públicos ya limitados.
“La mayoría de los Territorios son pequeñas islas”, señaló, instando al Comité Especial a colocar “la resiliencia y la adaptación en el centro de sus debates”.
Llamamiento al diálogo inclusivo
El Secretario General delineó tres prioridades para guiar el proceso de descolonización restante.
En primer lugar, abogó por un “diálogo inclusivo entre los Territorios No Autogobernados, las potencias administradoras, los Estados miembros y todas las partes interesadas”, subrayando que cada caso debe abordarse individualmente y “de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración de 1960 y las resoluciones pertinentes de la Asamblea General”.
En segundo lugar, destacó “el papel central de los jóvenes”, afirmando que “la visión y el liderazgo de la próxima generación son vitales para construir un futuro productivo e inclusivo”.
En tercer lugar, resaltó la urgencia de la acción climática, especialmente para los territorios insulares que enfrentan riesgos existenciales.
