El presidente Donald Trump regresó a la Casa Blanca con el compromiso de poner en orden las finanzas del país mediante recortes drásticos al alcance del Gobierno federal, poniendo fin a costosas guerras y promoviendo el crecimiento económico para frenar los déficits.
La deuda de Estados Unidos supera los 40 billones de dólares
En lugar de reducirse, el gasto federal ha crecido. La guerra con Irán, que ya se extiende por seis meses, ha entrado en una costosa parálisis, mientras que el costo del servicio de la deuda estadounidense ha aumentado debido a que los rendimientos de algunos bonos han alcanzado sus niveles más altos en casi dos décadas. Expertos presupuestarios advierten sobre una inminente crisis fiscal que podría obligar al Congreso y a futuros presidentes a adoptar medidas políticamente impopulares, tales como subir los impuestos o recortar la red de protección social, incluida la Seguridad Social.
Factores históricos y legislativos del incremento del pasivo
La acumulación de pasivos soberanos responde a políticas implementadas a lo largo de varios mandatos presidenciales. Los recortes fiscales del primer periodo de Trump añadieron 8.4 billones de dólares a la deuda, de acuerdo con estimaciones del Comité para un Presupuesto Federal Responsable, un laboratorio de ideas centrista de Washington dirigido por Maya MacGuineas. Por su parte, la ley fiscal y de inmigración aprobada en su segundo mandato sumó otros 4.7 billones de dólares, según datos de la Oficina Presupuestaria del Congreso.
El incremento del déficit no es exclusivo de la actual administración. Históricamente, las administraciones de ambos partidos han contribuido al endeudamiento:
- Gobiernos republicanos: Los recortes fiscales bajo Ronald Reagan y George W. Bush ampliaron los déficits, al igual que las guerras de la era Bush.
- Gobiernos demócratas: Barack Obama y Joe Biden aumentaron el gasto mediante paquetes de estímulo para hacer frente a la crisis financiera de 2008 y a la pandemia de COVID-19, respectivamente.
Trump y los republicanos del Congreso lograron reducir marginalmente el déficit anual en 2025, aunque la deuda total continuó su trayectoria ascendente.
Impacto en los ciudadanos y contexto político
Este incremento histórico de la deuda ocurre en vísperas de las elecciones de mitad de legislatura de noviembre, comicios que definirán si los republicanos conservan el control del Congreso durante la segunda mitad del mandato de Trump. Aunque los votantes suelen centrarse en la economía fiscal solo cuando esta deriva en recortes de prestaciones o subidas de impuestos, las consecuencias ya se reflejan en la vida diaria a través de elevadas tasas de interés hipotecarias —las cuales siguen la evolución de los rendimientos de la deuda pública— y una inflación que supera los aumentos salariales.

En cuanto a las iniciativas de recorte de gasto, Trump encargó al empresario Elon Musk la dirección del Departamento de Eficiencia Gubernamental con la promesa de recortar 2 billones de dólares del presupuesto.
Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, defendió la gestión al señalar que Trump ha sido el primer presidente en abordar de manera seria el despilfarro, el fraude y los abusos en el Gobierno federal mediante el despido de miles de funcionarios y la eliminación de programas derrochadores.
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