Leonardo DiCaprio ha expresado su preocupación por el futuro del cine, temiendo que la creciente popularidad del entretenimiento en el hogar pueda afectar negativamente a los “verdaderos visionarios” de la industria. El actor de Érase una vez en Hollywood espera que suficientes personas sigan apoyando el cine para que estos creadores tengan oportunidades de realizar proyectos únicos.
Estas declaraciones surgen en el contexto de su reciente colaboración con Paul Thomas Anderson en One Battle After Another, una experiencia que DiCaprio disfrutó especialmente gracias a la costumbre del director de mostrarle a su elenco el material filmado diariamente. El actor recordó que, aunque en sus inicios recibía cintas VHS en su tráiler, este tipo de inmersión en el proceso creativo es poco común.
La relación profesional entre DiCaprio y Anderson tiene una larga historia. Ambos estuvieron cerca de trabajar juntos en Boogie Nights en 1997, pero el compromiso del actor con Titanic impidió la colaboración en ese momento. Anderson admitió haber sentido “picos de celos” al ver a DiCaprio trabajar con otros directores, como Quentin Tarantino, antes de finalmente unir fuerzas en su proyecto más reciente.
Anderson describió la colaboración como “combate cuerpo a cuerpo” y elogió el compromiso de DiCaprio con la calidad, afirmando que el actor “no se conforma con cualquier película”. En palabras del director, explicar qué hace diferente a DiCaprio es como “explicar a alguien por qué te has enamorado de él”.
