En la actualidad, una cantidad significativa de calor, humedad y dióxido de carbono (CO₂) se desperdicia al ser expulsada al exterior sin ningún tipo de aprovechamiento. Este fenómeno ocurre principalmente en los sistemas de calefacción, refrigeración y aire acondicionado de los edificios, donde el calor residual se pierde en lugar de ser reutilizado.
¿Por qué se pierden estos recursos en las instalaciones de los edificios?
La pérdida de estos elementos sucede en los equipos de climatización y control ambiental. En lugar de integrar procesos de recuperación, los sistemas de calefacción y refrigeración liberan calor, humedad y CO₂ directamente al entorno, resultando en una gestión ineficiente de los residuos energéticos y gaseosos de las edificaciones.

