Egipto está impulsando la consolidación de un corredor de carga estratégico con Italia, impulsado por la creciente inestabilidad en el Estrecho de Ormuz. Esta ruta alternativa busca ofrecer una cadena de suministro más segura y eficiente para el comercio entre Europa, el Golfo y África.
Un puente logístico entre Europa y el Golfo
El servicio se basa en un modelo de carga Ro-Ro (roll-on/roll-off), que permite que los camiones transporten mercancías directamente entre el transporte marítimo y terrestre sin necesidad de descarga. Esta modalidad simplifica la manipulación de la carga y reduce significativamente los tiempos de tránsito.
La ruta conecta el puerto de Damietta, en el Mediterráneo egipcio, con el puerto de Trieste en Italia. Desde allí, los cargamentos atraviesan el territorio egipcio hasta llegar a Safaga, en el Mar Rojo, para continuar su trayecto marítimo hacia los mercados del Golfo, incluyendo a Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar.
El impacto de la crisis en el Estrecho de Ormuz
El auge de este corredor responde a la crítica situación en el Estrecho de Ormuz, una vía fundamental que gestiona aproximadamente una quinta parte de los flujos energéticos globales. Según datos de navegación de Reuters y análisis de Lloyd’s List, la disrupción en esta zona ha provocado que el tráfico diario se reduzca a solo entre cinco y siete buques, frente al promedio habitual de 140 a 178 embarcaciones.

Esta inestabilidad ha tenido consecuencias económicas severas:
- Bloqueos y desvíos: Más de 230 petroleros quedaron varados y 37 buques fueron redirigidos.
- Costos de seguro: Las primas de seguro por riesgo de guerra aumentaron drásticamente, pasando del 0.15% a rangos de entre el 5% y el 10% del valor del casco.
- Impacto financiero: Las pérdidas se han cuantificado en decenas de miles de millones de dólares, elevando los costos de combustible y transporte, especialmente para los importadores africanos.
Operatividad y ambiciones estratégicas
El corredor Ro-Ro inició sus operaciones a finales de 2024 y actualmente se encuentra en una fase de escalada. Recientemente, la ruta ha facilitado el transporte de productos industriales y alimentarios, apoyándose en sistemas digitales y procedimientos aduaneros optimizados que incluyen exenciones para ciertos cargamentos en tránsito.
Con esta iniciativa, Egipto busca posicionarse como un centro logístico central entre Europa y África, con el objetivo de incrementar los flujos comerciales y fortalecer su relevancia económica en la región.
