La presidenta de la Federación Noruega de Fútbol exige abolir el Premio de la Paz de la FIFA otorgado a Donald Trump
Lise Klaveness, presidenta de la Federación Noruega de Fútbol (NFF) y miembro del Comité Ejecutivo de la UEFA, ha solicitado la abolición del Premio de la Paz de la FIFA, galardón que fue entregado al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, en diciembre de 2025. En una rueda de prensa celebrada este lunes en Oslo, Klaveness cuestionó la legitimidad del premio y la capacidad de la FIFA para otorgarlo, argumentando que la organización carece del «mandato» y los recursos necesarios para evaluar contribuciones a la paz.
Críticas por falta de transparencia y politización
El premio, denominado «Football Unites the World», fue anunciado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en noviembre de 2025 sin la aprobación previa del Consejo de la FIFA. Según el comunicado oficial, el galardón busca «reconocer a personas que hayan realizado acciones excepcionales y extraordinarias por la paz, uniendo a personas en todo el mundo». Sin embargo, la decisión de otorgárselo a Trump generó controversia desde su anuncio.

Klaveness, quien representará a Noruega en el Congreso de la FIFA este jueves, afirmó que la FIFA debe mantener «una distancia prudente» de los líderes políticos. «No creemos que sea parte del mandato de la FIFA otorgar este tipo de premios. Ya existe el Instituto Nobel, que realiza este trabajo de manera independiente», declaró a medios internacionales, entre ellos The Athletic.
Un premio con polémica desde su creación
La entrega del premio a Trump tuvo lugar el 5 de diciembre de 2025 en el John F. Kennedy Center de Washington D.C., durante el sorteo de la Copa del Mundo 2026. La FIFA justificó la elección destacando los «incansables esfuerzos» del entonces presidente estadounidense por promover la paz y su papel como «defensor del poder unificador del fútbol a nivel global».
No obstante, la falta de transparencia en los criterios de selección, la composición del jurado y la ausencia de otros nominados públicos alimentaron las críticas. Organizaciones como Human Rights Watch señalaron que la decisión reflejaba una «falta de claridad» en los motivos para premiar a Trump, mientras que aficionados y analistas deportivos interpretaron el galardón como un gesto político para congraciarse con el mandatario, especialmente tras su exclusión del Premio Nobel de la Paz 2025.
The FIFA Peace Prize awarded to Donald Trump is a joke. Football should stay out of politics, not hand out awards to world leaders for PR stunts. pic.twitter.com/XXXXXXX
— Football Fans Against Corruption (@FFA_Corruption) December 6, 2025
¿Un premio innecesario?
Klaveness no es la única voz crítica dentro del fútbol europeo. Varios dirigentes, cuyos nombres no han sido revelados, han expresado en privado su malestar por la creación del premio, considerándolo un intento de la FIFA por ganar influencia en el ámbito geopolítico. «La FIFA debe enfocarse en el deporte, no en convertirse en un actor diplomático», advirtió un miembro del Comité Ejecutivo de la UEFA en declaraciones recogidas por The Athletic.
Por su parte, la FIFA no ha respondido públicamente a las críticas ni ha aclarado si el premio se mantendrá en ediciones futuras. Mientras tanto, la polémica sigue creciendo a menos de dos meses del inicio de la Copa del Mundo 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México.
La postura de Klaveness y otros dirigentes podría abrir un debate más amplio sobre los límites entre el deporte y la política en el fútbol internacional, especialmente en un momento en que la FIFA busca expandir su influencia más allá de los terrenos de juego.
