El incidente alrededor de la rescisión del contrato de Jim Gottfridsson con el Pick Szeged se ha convertido en un asunto internacional. Según el diario alemán Bild, al jugador sueco se le preguntó en una reunión cuándo iba a igualar su rendimiento con su salario, y al día siguiente fue despedido con efecto inmediato, a pesar de que su contrato estaba vigente hasta 2028.
El Pick Szeged había anunciado previamente la contratación del sueco como un refuerzo de alto nivel, tras su salida del Flensburg después de 12 años, con la intención de que culminara su carrera en el club húngaro. Sin embargo, la rescisión inesperada ha generado una fuerte reacción.
La Asociación Europea de Jugadores de Balonmano (EHPU) ha tomado públicamente la defensa de Gottfridsson, subrayando que la credibilidad del deporte depende de que tanto clubes como jugadores respeten los contratos y que no puedan ser resueltos unilateralmente sin justificación.
El caso ha trascendido el ámbito local y se ha convertido en tema de debate entre jugadores de otros clubes de élite, según informaciones de Bild.
