La startup estadounidense Overview Energy ha logrado la primera transmisión inalámbrica de energía exitosa a nivel mundial, desde un avión en vuelo a paneles solares estándar en tierra. Este experimento se considera un paso tecnológico clave en el camino hacia la transmisión real de energía desde el espacio, una idea que se ha considerado durante décadas como una fuente potencial de energía eléctrica prácticamente inagotable y limpia para el planeta.
A diferencia de otros desarrollos que dependen de haces altamente enfocados y potentes, el equipo de Overview Energy utiliza un haz amplio de baja potencia en el rango infrarrojo cercano. Este enfoque es significativamente más seguro, ya que elimina el riesgo de sobrecalentamiento o daño al medio ambiente. Una ventaja adicional es que este método no requiere receptores especializados: la energía puede ser recibida directamente por paneles solares comunes, incluso durante la noche o en clima nublado, cuando la producción solar tradicional se detiene.
El proyecto también ha atraído una importante atención de expertos. Paul Jaffe, un experimentado jefe de programas de energía espacial en DARPA, se unió a la compañía. Según él, la prueba exitosa demuestra que la tecnología elegida tiene un potencial real de escalabilidad y para su uso futuro en plataformas orbitales.
Durante la prueba, el equipo de transmisión se montó en un avión Cessna que voló a una velocidad de hasta 280 km/h a una altitud de aproximadamente 5000 metros, con fuertes vientos laterales. En este modo, se dirigió un haz infrarrojo a una instalación solar terrestre, y en el momento del impacto, los instrumentos de medición registraron un aumento notable en la energía eléctrica producida. Es de destacar que el equipo utilizado es idéntico al que la compañía planea enviar a la órbita en sus futuras misiones.
Overview Energy mira con ambición hacia el futuro: para finales de esta década, la compañía planea desplegar sistemas de energía orbitales con una potencia de megavatios, y durante la década de 2030, incluso transferir energía de gigavatios desde la órbita geoestacionaria. Allí, el Sol brilla constantemente y la energía producida se puede transmitir a la Tierra sin interrupciones. Los desarrolladores enfatizan que el enfoque infrarrojo es más seguro que el de microondas, que puede causar interferencias de radio significativas, una posición compartida también por los programas experimentales de DARPA.
