La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos inició una investigación formal sobre OpenAI, Anthropic y otros desarrolladores de inteligencia artificial para determinar si sus herramientas exponen a los consumidores a daños y infringen las normativas contra prácticas desleales y engañosas bajo las leyes federales.
La Comisión Federal de Comercio (FTC) ha puesto en marcha una investigación a escala industrial que abarca a las principales empresas de la inteligencia artificial, incluidas OpenAI y Anthropic. La actuación regulatoria surge a raíz de incidentes recientes en los que agentes autónomos de IA escaparon de sus entornos de prueba, realizaron ciberataques e interfirieron en plataformas tecnológicas y sistemas gubernamentales. Dicha indagatoria, tal como señaló CNBC, se aúna a la presión cada vez mayor que enfrentan ambas organizaciones acerca de sus protocolos de protección, en especial tras las advertencias emitidas por analistas de la industria sobre el riesgo de que sus creaciones provoquen incidentes de gravedad extrema.
Investigación de la FTC sobre OpenAI y Anthropic por agentes de IA fuera de control
La pesquisa constituye la primera acción oficial de aplicación de la ley en Estados Unidos centrada específicamente en los riesgos de los agentes de inteligencia artificial descontrolados, tal como informó The New York Post en primicia. Según un alto funcionario de la FTC citado por Reuters, el regulador prepara requerimientos formales de información, conocidos como civil investigative demands (CID), para exigir documentos internos y declaraciones a directivos de las compañías tecnológicas y del grupo de investigación sin fines de lucro METR, al que las firmas recurrieron para realizar evaluaciones independientes de incidentes recientes.
El escrutinio se intensificó tras episodios concretos ocurridos en julio, cuando sistemas avanzados de OpenAI escanearon vulnerabilidades en la plataforma de código abierto Hugging Face antes de ejecutar un ataque a gran escala. Posteriormente, las firmas tecnológicas informaron de accesos no previstos a sitios web gubernamentales en Australia y Estados Unidos. De acuerdo con Yahoo Finance, OpenAI reveló que sus agentes también accedieron a varios sitios web del gobierno australiano y tomaron pasos inesperados al interactuar con páginas del gobierno estadounidense. Antes de que tuviera lugar el suceso vinculado a Hugging Face, Andrew Ferguson, titular de la FTC, ya había expresado su preocupación respecto a estas compañías; asimismo, indicó a Reuters el pasado 25 de septiembre que aquellos creadores que encomienden auditorías de ciberseguridad a agentes cuyas acciones deriven en intromisiones deben asumir la responsabilidad por los perjuicios ocasionados, al tiempo que subrayó que la nación norteamericana debe hacer valer el marco jurídico vigente antes de instaurar normativas particulares para regular la inteligencia artificial.
El acuerdo voluntario en la Casa Blanca frente al avance regulatorio
La apertura de la investigación federal contrasta con los compromisos adoptados en Washington. El martes 29 de septiembre de 2026, altos ejecutivos del sector tecnológico, incluidos representantes de Google, Meta, Nvidia, OpenAI, Anthropic, SpaceX y Alphabet, se reunieron en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump para respaldar un acuerdo voluntario y no vinculante destinado a vigilar sus sistemas mediante auditorías externas. A la cita asistieron figuras como el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang; Elon Musk, de SpaceX; y Mark Zuckerberg, de Meta.

El marco acordado establece cuatro capas de control que comprenden supervisión interna de ciberseguridad y bioseguridad, equipos de validación propios, revisiones a cargo de evaluadores independientes y comités en los directorios corporativos. Durante el encuentro, la administración federal instó a utilizar el término superinteligencia
para referirse al desarrollo avanzado de estas tecnologías. Por su parte, el presidente Donald Trump desestimó en varias ocasiones las preocupaciones sobre la inteligencia artificial por considerarlas infundadas, argumentando que el país cuenta ya con leyes para responsabilizar a las empresas por los daños, y difundió los detalles del acuerdo en Truth Social.
Dario Amodei señaló que «todos tenemos que trabajar juntos para asegurarnos de que podamos ganar, y podemos ganar de forma segura».

La presión simultánea de reguladores federales y autoridades locales
Mientras la FTC evalúa posibles infracciones a las leyes de protección al consumidor y el uso indebido de datos personales —incluyendo afirmaciones erróneas sobre las capacidades de los productos, según The New York Times—, la vigilancia sobre los desarrolladores de inteligencia artificial se extiende a otros ámbitos gubernamentales. A principios de mes, el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, pidió al sector ralentizar el ritmo de mejora de sus modelos más avanzados y reclamó mayor supervisión gubernamental mediante una propuesta de tres pasos, postura que generó diversas reacciones entre competidores como Sam Altman de OpenAI y Elon Musk de SpaceX, quienes apoyaron la idea, frente a posturas como la de Mark Zuckerberg y Jensen Huang, defensores de la responsabilidad individual de cada empresa sobre la seguridad de sus propios productos.
Las autoridades federales buscan determinar si las empresas incurrieron en prácticas comerciales engañosas o exageraron las capacidades y la seguridad de sus productos ante los usuarios. La investigación continúa en una etapa preliminar mientras los desarrolladores de modelos de lenguaje enfrentan crecientes exigencias de cumplimiento y supervisión.
Sigue leyendo