Desde el inicio de la guerra en Ucrania, el precio del gas licuado de petróleo (GLP) ha experimentado un incremento significativo, alcanzando un aumento del 25 por ciento, según informa Novinky.
Antes del conflicto, Ucrania consumía alrededor de dos millones de toneladas de GLP al año. En 2021, más del 90 por ciento de este combustible provenía de Rusia (42%), Kazajistán y Bielorrusia. Tras el estallido de la guerra, la situación cambió aparentemente, con un aumento de las importaciones desde Polonia, Rumanía, Lituania y Letonia en 2023.
Sin embargo, el análisis de la consultora A-95 revela que, a pesar de este cambio en la geografía de suministro, el GLP de origen ruso continuó llegando a Ucrania. Se estima que en algunos meses de 2023, la proporción de GLP ruso pudo alcanzar hasta el 90 por ciento.
Según participantes del mercado, las primeras entregas de GLP con indicios de ser de origen ruso comenzaron a ingresar a Ucrania en octubre de 2022. Artem Kujun, analista de A-95, explicó que los mercados ucranianos se vieron inundados de GLP barato proveniente de Polonia, Lituania y Letonia, el cual en realidad era GLP ruso almacenado en esos países.
Es importante destacar que, actualmente, la Unión Europea no ha impuesto restricciones a la importación de GLP ruso, lo que facilita su entrada en los países miembros.
