En abril de 2029, el asteroide Apophis, con un diámetro aproximado de 375 metros, pasará a unos 32.000 kilómetros de la Tierra, entrando en una zona donde la gravedad del planeta comenzará a alterar su forma. Este acercamiento será uno de los más cercanos jamás registrados para un objeto de su tamaño, situándose a menos de una doceava parte de la distancia media entre la Tierra y la Luna, e incluso más cerca que muchos satélites en órbita geoestacionaria.
El evento será visible a simple vista desde el hemisferio oriental, siempre que las condiciones climáticas lo permitan, sin necesidad de telescopio ni binoculares. Los astrónomos confirman que Apophis, cuyo nombre proviene de la deidad egipcia del caos, la oscuridad y el fuego, pasará seguramente cerca de la Tierra el 13 de abril de 2029, según datos de la NASA.
Aunque inicialmente se consideró un asteroide potencialmente peligroso debido a la posibilidad de impacto en 2029, 2036 o 2068, las observaciones detalladas realizadas con telescopios ópticos y radares terrestres han permitido a los científicos descartar cualquier riesgo de colisión con la Tierra durante al menos los próximos 100 años.
La atracción gravitatoria terrestre podría modificar ligeramente la órbita de Apophis alrededor del Sol, aumentando su tamaño o alargando su período orbital, pero sin alterar el riesgo de impacto. Este encuentro cercano ofrecerá además a la comunidad astronómica global una oportunidad única para estudiar en detalle las características físicas y dinámicas del asteroide.
