La provincia de Gyeongsangbuk-do (Corea del Sur) lanza el primer ‘Campus Montaña-Mar’ del país para reducir la brecha educativa rural, mientras impulsa la expansión de zonas especiales de gestión forestal en An Dong, con proyección de crear 100 empleos locales.
El gobierno provincial de Gyeongsangbuk-do ha puesto en marcha un programa pionero en Corea del Sur: el ‘Campus Montaña-Mar’ (산들·바다캠퍼스), diseñado para disminuir las desigualdades educativas en zonas rurales y costeras. Según anunció la Oficina de Educación de Gyeongsangbuk-do, esta iniciativa busca integrar recursos naturales —montañas y océanos— en la formación académica, combinando aprendizaje práctico con actividades al aire libre. «Es la primera vez que se implementa un modelo así en el país», confirmó un portavoz de la institución.
El proyecto, que operará en áreas con alta concentración de población rural, incluye talleres de sostenibilidad, educación ambiental y desarrollo de habilidades técnicas vinculadas a los ecosistemas locales. La medida responde a datos que señalan una mayor tasa de deserción escolar en zonas montañosas y costeras frente al promedio nacional, según informes internos de la oficina provincial.
¿Cómo se financia y qué impacto económico espera?
El ‘Campus Montaña-Mar’ se financiará con fondos provinciales y una colaboración con el Ministerio de Educación de Corea del Sur, que destinará recursos específicos para infraestructura educativa en regiones remotas. Según cálculos preliminares de la oficina provincial, la inversión inicial supera los 5.000 millones de wones (unos 3.800 USD), con proyección de generar empleos directos en su fase inicial, vinculados a la gestión de los espacios educativos.
En paralelo, la provincia avanza en la expansión de zonas especiales de gestión forestal en An Dong, una estrategia que busca convertir a la región en un hub industrial del sector maderero. La Oficina de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Gyeongsangbuk-do detalló que el objetivo es crear 100 empleos locales en los próximos tres años, aprovechando el potencial de los bosques de la zona y reduciendo los riesgos asociados a incendios forestales —un problema recurrente que, según datos oficiales, ha destruido más de 3.000 hectáreas en la provincia en la última década.
An Dong: del riesgo de incendios a polo de la industria forestal
An Dong, conocida por su alta vulnerabilidad a incendios forestales, será el epicentro de este plan. La provincia ha identificado tres áreas clave para la expansión de estas zonas especiales: el distrito de Gilan (길안), donde se concentrarán inversiones en tecnología de prevención de incendios, y regiones costeras como Uiseong (의성), que combinarán gestión forestal con turismo sostenible. «El objetivo es diversificar la economía local, reduciendo la dependencia de la agricultura tradicional», explicó un funcionario de la oficina provincial.

El plan incluye la creación de un centro de innovación forestal en An Dong, que contará con apoyo del gobierno central para desarrollar productos de alto valor añadido, como muebles ecológicos y materiales de construcción sostenibles. Según proyecciones de la oficina provincial, el sector podría aportar una parte significativa del PIB local en cinco años, siempre que se logre atraer inversión privada.
¿Qué sigue? Cronograma y desafíos
El ‘Campus Montaña-Mar’ comenzará operaciones en el tercer trimestre de 2024, con una fase piloto en tres escuelas rurales seleccionadas. Mientras tanto, la expansión de las zonas forestales en An Dong tiene un cronograma más ambicioso: para 2025, se espera que estén operativas las primeras plantas de procesamiento de madera, con la meta de exportar productos a mercados como China y Japón.
Los desafíos incluyen la falta de mano de obra especializada en gestión forestal y la necesidad de mejorar la infraestructura de transporte en zonas montañosas. La oficina provincial ha anunciado alianzas con universidades locales para formar técnicos, pero advierte que el éxito del plan dependerá de la coordinación entre sectores público y privado.
Ambas iniciativas —el campus educativo y la expansión forestal— reflejan una estrategia integral de la provincia para reducir desigualdades y dinamizar su economía, combinando innovación educativa con desarrollo industrial sostenible.
