Investigadores descubrieron restos de colágeno en un hueso de edmontosaurio de 66 millones de años hallado en Dakota del Sur, mientras un equipo internacional identificó en Zimbabue una nueva especie de dinosaurio de 210 millones de años llamada Musango matusadonaensis.
Moléculas de colágeno conservadas en un fósil de 66 millones de años en Dakota del Sur
Durante décadas, la comunidad científica aceptó la premisa de que los procesos de fosilización destruían las moléculas orgánicas primarias presentes en huesos, dientes y otros tejidos biológicos. Sin embargo, un hallazgo inesperado ha sacudido por completo a la ciencia y la paleontología, según reporta el análisis difundido sobre el descubrimiento.
Científicos de la Universidad de Liverpool detectaron restos de colágeno —la proteína principal del tejido óseo— en un hueso sacro de un edmontosaurio que data de hace 66 millones de años. El espécimen, con un peso de 22 kilogramos y un estado de conservación calificado como excepcional, fue recuperado en la Formación Hell Creek, situada en Dakota del Sur.
Para descartar cualquier tipo de contaminación con proteínas actuales, el equipo de investigación aplicó varios métodos analíticos avanzados. Las pruebas confirmaron la presencia de hidroxiprolina, un aminoácido característico del colágeno, y determinaron que el material procede del propio fósil, abriendo la puerta a la posibilidad de que las proteínas logren preservarse durante decenas de millones de años bajo determinadas condiciones.
Musango matusadonaensis: la nueva especie descubierta en Zimbabue
En paralelo, un equipo internacional de paleontólogos anunció el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio bautizada como Musango matusadonaensis, cuyos restos fósiles fueron desenterrados a orillas del lago Kariba, en el norte de Zimbabue, tal como detallan las primeras informaciones sobre el hallazgo.
El esqueleto, recolectado originalmente en 2018, corresponde al quinto dinosaurio identificado en el país africano. El ejemplar habitó la Tierra hace aproximadamente 210 millones de años, durante el período Triásico tardío, una época en la que los dinosaurios comenzaban a expandirse por el planeta sin constituir todavía los animales terrestres dominantes.
A diferencia de los enormes dinosaurios de cuello largo que evolucionaron millones de años después, el Musango presentaba una constitución relativamente ligera: medía unos 4,5 metros de largo y pesaba aproximadamente 222 kilogramos, alrededor del peso de un cerdo adulto. Su denominación proviene de la palabra local en shona musango
, cuyo significado es vivir en el monte
.
Diversidad de ecosistemas en el sur de África durante el Triásico tardío
El análisis del esqueleto —que incluye elementos preservados de la columna vertebral, costillas, brazos, piernas y pies— permitió a los investigadores estimar que el animal tenía unos ocho años de edad y estaba casi completamente desarrollado al momento de morir, mostrando además indicios de haberse recuperado de una lesión grave o de una infección. Aunque no se ha encontrado su cráneo, los expertos creen que el animal era herbívoro u omnívoro y se alimentaba de plantas que crecían a lo largo de ríos y arroyos.

El investigador explicó en un comunicado que el hallazgo sugiere que la región estaba compuesta por varios ecosistemas distintos, cada uno hogar de diferentes especies de dinosaurios. Esto sugiere que lo que hemos encontrado hasta ahora es apenas la punta del iceberg
, añadió Barrett.
Los resultados de esta investigación fueron publicados en la revista especializada Journal of Systematic Palaeontology. Este hallazgo se suma al registro fósil de Zimbabue, donde en 2022 se descubrieron los restos del dinosaurio más antiguo de África, el Mbiresaurus raathi, un ejemplar de apenas un metro de altura y cerca de 30 kilogramos que vivió hace unos 230 millones de años.
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