Los hermanos Alon, Oren y Tal Alexander fueron condenados a 30 años de prisión federal en Nueva York el 27 de octubre de 2026 tras ser hallados culpables de liderar una red de tráfico sexual y agredir a decenas de mujeres.
Condenas de 30 años para los hermanos Alexander en Nueva York
Tres exmagnates inmobiliarios de Florida y ejecutivos de seguridad fueron sentenciados el martes a 30 años de prisión federal en un tribunal de Manhattan tras una investigación que destapó una red de abusos y tráfico sexual durante más de una década. Los mellizos Alon y Oren Alexander, de 39 años, y su hermano Tal Alexander, de 40, escucharon los fallos emitidos por la jueza federal de distrito Valerie Caproni en una sala colmada de víctimas y simpatizantes.
#MUNDO | Los hermanos Alexander, conocidos brokers de bienes raíces de lujo en EE.UU., fueron declarados culpables de tráfico sexual en un tribunal federal de Manhattan. El jurado los halló culpables tras el testimonio de 11 mujeres que afirmaron haber sido drogadas y…
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El tribunal impuso además 10 años de libertad supervisada y un tratamiento obligatorio para delincuentes sexuales aprobado por la oficina de libertad condicional. Los gemelos Alon y Oren recibieron multas de 300,000 dólares cada uno, mientras que Tal fue multado con 350,000 dólares. La jueza Caproni señaló que solicitará al Buró de Prisiones que evalúe mantenerlos en instalaciones separadas debido a su mutua mala influencia, a pesar de que la defensa solicitó que cumplieran sus condenas juntos. Antes de sus arrestos en diciembre de 2024, Alon y Oren operaban en el sector de propiedades de lujo en Nueva York, Los Ángeles y Miami, donde eran conocidos bajo el alias de «The A Team», mientras que Tal desempeñaba un cargo directivo en la firma de seguridad de su familia tras graduarse de la facultad de derecho.
Testimonios de las víctimas ante el tribunal de Manhattan
Doce mujeres intervinieron durante la audiencia con declaraciones desgarradoras sobre el impacto de las agresiones cometidas en propiedades de lujo en Miami, Nueva York, Los Ángeles, los Hamptons, Aspen y a bordo de un crucero por el Caribe. Varias testificaron bajo seudónimos para relatar cómo los hermanos utilizaron su estatus financiero y su acceso a fiestas exclusivas para doblegarlas. Jurors conocieron evidencia sobre los hermanos actuando a veces en conjunto durante los ataques perpetrados entre 2008 y 2021, aunque los fiscales señalaron que la conducta databa de los años 2001 y 2002 cuando cursaban la escuela secundaria en Florida.
Estos hombres pasaron años tratando a las mujeres y a las niñas como si nuestras vidas, cuerpos, voces y humanidad no significaran nada.
Katie Moore, víctima
Otra de las afectadas, Maya Miller, describió el trauma persistente tras ser agredida por Tal Alexander en una mansión de los Hamptons en agosto de 2014, mientras que la artista de Brooklyn Lindsey Acree confrontó directamente a los sentenciados por la crueldad de sus actos. Durante la vista, víctimas como Isa Brooks y Olivia Lane describieron miradas aterradoras durante las agresiones, comparando las expresiones de los atacantes con la furia de animales o monstruos.
Estrategia de la defensa y respuesta judicial
Durante el juicio de cinco semanas celebrado en marzo, los fiscales demostraron que los acusados administraban sustancias incapacitantes en las bebidas de las víctimas para anular su voluntad y agredirlas sexualmente. Los abogados defensores argumentaron que los encuentros fueron consensuados y calificaron el comportamiento de los acusados como de mujeriegos con conductas insensibles, pidiendo la pena mínima de 15 años de prisión. Los fiscales, en cambio, reclamaron cadena perpetua, y los funcionarios de libertad condicional sugirieron sentencias que alcanzaban los 195 años para Oren y 180 años para Alon y Tal.
Mis hermanos y yo nunca hemos drogado ni violado a nadie. Nunca hemos traficado con nadie para tener sexo, y nunca hemos conspirado para hacer daño a nadie.
Oren Alexander, acusado
Al dictar sentencia, Caproni comparó el comportamiento de los hermanos con la dualidad de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, señalando la desconexión entre su imagen pública como padres y profesionales exitosos y sus acciones depredadoras. El fiscal federal Jamie McDonald destacó la gravedad de las acciones juzgadas, mientras que el fiscal general adjunto Jay Clayton afirmó que los delitos de esta naturaleza continúan estando infrarreportados e impunes en amplios sectores de la sociedad. Todos los hermanos manifestaron su intención de apelar los veredictos tras mantener su inocencia ante el tribunal.
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