La inteligencia militar colombiana ingresó de manera remota a los sistemas operativos y software de los drones usados por grupos armados ilegales para extraer sus coordenadas y rastrearlos en tiempo real. Entre el 1 de enero y el 1 de octubre de 2026, el país registró 318 ataques con estas aeronaves.
Mientras los grupos armados aumentan el uso de aeronaves remotamente tripuladas cargadas con explosivos, centros de cómputo estratégicos en Colombia albergan una operación silenciosa dirigida por el alto mando militar. Ingenieros de sistemas, de software, de telecomunicaciones, de hardware, especialistas en ciberseguridad, analistas de datos y expertos en inteligencia artificial trabajan desde hace unas semanas para descifrar los patrones de estas estructuras, según Eltiempo.
Acceso remoto y rastreo en tiempo real de drones armados
La pieza tecnológica que afecta a las organizaciones criminales consiste en la capacidad de acceder de forma remota a los programas que controlan las aeronaves. De acuerdo con Eltiempo, especialistas informáticos lograron entrar a los sistemas operativos de los aparatos mediante una tecnología espía similar a la empleada en otros países para localizar redes terroristas.
Este acceso permite seguir la ubicación de los equipos en tiempo real, extraer sus rutinas, movimientos y coordenadas. Con estos datos, las fuerzas de seguridad ejecutan asaltos aéreos, bombardeos y operaciones que han derivado en la captura de integrantes de estas redes, además del hallazgo de campamentos, depósitos ilegales con armamento, explosivos y drogas.
Las estadísticas oficiales explican la urgencia de la estrategia. Entre el 1 de enero y el 1 de octubre de 2026, las autoridades documentaron 318 ataques con drones en Colombia, lo que representa un promedio de un atentado cada 20 horas en el territorio nacional.
Impacto en las estructuras criminales en Catatumbo, Cauca y otras regiones
El alcance de la tecnología militar abarca los sistemas de drones operados por las disidencias, el Eln, el ‘clan del Golfo’ y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. Eltiempo confirma accesos en zonas como la costa Caribe, Catatumbo, Arauca, Antioquia, Cauca, Valle del Cauca, Chocó, Nariño, Putumayo, el sur de Bolívar y Caquetá.
Esta capacidad rompe el anonimato y la libertad de acción de los operadores de drones de los grupos armados, quienes enfrentan la incertidumbre de que sus actividades sean analizadas e interferidas. Ante el riesgo de detección, las estructuras criminales se ven obligadas a extremar medidas de seguridad, modificar sus procedimientos y replantear el uso de aeronaves de fabricación hechiza que dependen de software para volar.
Nuevas capacidades de vigilancia con la llegada de drones MQ-9 Reaper
A esta modalidad de ciberdefensa se suma la incorporación de aeronaves MQ-9 Reaper, destinadas a respaldar tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. Estos equipos se desplazan con rapidez para ubicar y atacar laboratorios, rutas del narcotráfico, caravanas y campamentos criminales, operando de manera conjunta con los sistemas informáticos ya desplegados por las Fuerzas Militares de acuerdo con la información publicada por Eltiempo.
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