La medida complica las negociaciones regionales, mientras las autoridades emiratíes denuncian ataques a buques comerciales en la ruta.
Las exigencias del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán
Las discusiones para reabrir el estrecho de Ormuz sufrieron un retroceso significativo cuando el órgano de carácter politburó publicó una serie de duras condiciones previas para permitir la navegación comercial en una de las rutas energéticas más importantes del planeta. El secretario de este consejo y comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Bagher Zolghadr, difundió un comunicado a través de la televisión estatal en el que exige cambios drásticos en la política estadounidense antes de cualquier reapertura.
Entre los puntos planteados, Teherán exige que Estados Unidos ponga fin de forma permanente a las hostilidades contra el país y sus aliados regionales, levante el bloqueo naval sobre los puertos iraníes y retire su presencia militar de la zona. Asimismo, el organismo reclama compensaciones económicas por los daños de guerra, la anulación de las sanciones internacionales y la liberación incondicional de los activos financieros congelados en el extranjero, según detallan los reportes internacionales sobre el pliego de condiciones.
Impacto en los mercados de predicción y plazos de negociación
La formulación de estas peticiones radicales impactó de inmediato en las previsiones económicas sobre el conflicto. La confianza de los mercados en la posibilidad de alcanzar un entendimiento bilateral antes de mediados de agosto sufrió una caída pronunciada al desplomarse las acciones favorables del 42% al 19,5% en un margen de veinticuatro horas.

Las proyecciones hacia el final del mes reflejan la misma cautela. Las probabilidades de conseguir un acuerdo antes del 31 de agosto descendieron del 58% al 41,5%. Los observadores internacionales y los centros de análisis económico vigilan de cerca las declaraciones oficiales de Washington, Teherán y los mediadores omaníes ante la proximidad del vencimiento del plazo de sesenta días establecido para las conversaciones definitivas.
Navegación comercial bajo fuego en las aguas de Omán y los Emiratos Árabes Unidos
En paralelo al estancamiento diplomático, la tensión militar en el paso marítimo continuó cobrándose incidentes de seguridad. Las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos informaron que un buque perteneciente a la compañía estatal de petróleo y gas ADNOC, con sede en Abu Dabi, fue alcanzado por un misil iraní mientras realizaba su travesía por el canal.
El Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí condenó el ataque contra la marina mercante. Desde el inicio de las hostilidades con Estados Unidos e Israel en febrero, la empresa energética ha contabilizado más de una docena de sus embarcaciones alcanzadas por drones y proyectiles, con un saldo humano de un tripulante muerto y otros veinte heridos, aunque en este último episodio no se registraron víctimas personales según los reportes corporativos.
Posteriormente, el organismo de operaciones comerciales de la Marina del Reino Unido reportó otro incidente en el que un proyectil impactó contra una embarcación situada al este de la localidad omaní de Khasab. El ataque provocó un incendio que pudo ser controlado por la tripulación, manteniéndose el personal a salvo, sin que las autoridades aclararan inicialmente si correspondía al mismo episodio de la naviera emiratí.
Gestiones diplomáticas de Omán y divergencias sobre el corredor de tránsito
Mientras los mediadores omaníes sostienen que los contactos se desarrollan en un ambiente constructivo y condenan las agresiones contra los barcos mercantes, las posturas de los negociadores muestran matices relevantes. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, indicó que existían avances avanzados para fijar una ruta de tránsito específica para la navegación, aunque condicionó la apertura definitiva del paso a la resolución de los puntos conflictivos heredados del acuerdo provisional pactado en junio.

Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, respaldó la línea de dureza institucional al señalar que el país se encuentra en una posición de fortaleza y unidad frente a las presiones externas. Estados Unidos, por el momento, no ha emitido una respuesta oficial inmediata a las nuevas condiciones planteadas por la cúpula de seguridad iraní, manteniendo la incógnita sobre el futuro inmediato del comercio energético global.
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