El mercado global de petróleo enfrenta una situación crítica debido a la guerra en Irán, la cual está agotando las reservas estratégicas mundiales a un ritmo sin precedentes.
El director ejecutivo de Shell ha advertido que, como consecuencia directa del conflicto, el mercado petrolero presenta un déficit de casi mil millones de barriles, señalando además que este vacío se profundiza cada día.
Esta tendencia ha generado alarmas entre los líderes de la industria energética. El CEO de Chevron ha indicado que empezarán a manifestarse escaseces en el suministro de crudo, mientras que el director ejecutivo de Aker BP prevé la implementación de medidas de racionamiento, afirmando que «es difícil imaginar que superaremos esto sin ello».
Ante este escenario de inestabilidad, firmas financieras como Goldman Sachs se encuentran analizando la posibilidad de que el mundo se quede sin petróleo en el corto plazo.
