Dos ciudadanos israelíes han sido acusados de utilizar información militar clasificada para realizar apuestas sobre el desarrollo de futuros acontecimientos, según informaron las autoridades este jueves. Se les acusa de cometer “graves delitos de seguridad”.
En un comunicado conjunto, el Ministerio de Defensa israelí, el servicio de seguridad interna Shin Bet y la policía detallaron que un civil y un reservista son sospechosos de haber realizado apuestas en el mercado de predicciones estadounidense Polymarket, basándose en información a la que el reservista tenía acceso, relativa a futuras operaciones militares.
La Fiscalía General de Israel decidió procesar a los dos individuos tras una investigación conjunta llevada a cabo por la policía, la inteligencia militar y otras agencias de seguridad, que resultó en varios arrestos. Los cargos que enfrentan incluyen soborno y obstrucción a la justicia.
Las autoridades no revelaron la identidad de los acusados ni el rango o posición del reservista dentro del ejército israelí, pero advirtieron que tales acciones representan un “riesgo real para la seguridad” tanto de las fuerzas armadas como del Estado israelí.
Según informes de la cadena pública israelí Kan, las apuestas se realizaron en junio, antes del conflicto de 12 días con Irán, y generaron ganancias de aproximadamente 126.000 euros.
El ejército y los servicios de seguridad israelíes “toman muy en serio los actos atribuidos a los acusados y actuarán con determinación para frustrar y llevar ante la justicia a cualquier persona involucrada en el uso ilegal de información clasificada”, señala el comunicado.
Los acusados permanecerán bajo custodia hasta el final del proceso legal en su contra, según informó la Fiscalía.
Los mercados de predicciones suelen consistir en preguntas de sí o no, denominadas contratos de eventos, con precios que reflejan lo que los operadores están dispuestos a pagar, lo que teóricamente indica la probabilidad percibida de que ocurra un evento. Su uso ha aumentado considerablemente en los últimos años, aunque a pesar de algunos beneficios notables, los operadores siguen perdiendo dinero a diario.
En Estados Unidos, estas transacciones se clasifican de manera diferente a las formas tradicionales de juego, lo que plantea interrogantes sobre la transparencia y el riesgo.
Fuente adicional • AP
