Con el respaldo de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo ( UNCTAD) y otros socios, la iniciativa “Más allá del PIB” reconoce la advertencia del Secretario General António Guterres sobre la excesiva dependencia de los datos del Producto Interno Bruto en la formulación de políticas globales.
“Cada día somos testigos de las consecuencias de no equilibrar las dimensiones económica, social y ambiental del desarrollo”, ha afirmado el Secretario General. “Avanzar más allá del PIB es fundamental para construir un sistema económico que valore lo que realmente importa: el bienestar humano, ahora y en el futuro, y para todos”.
Esta perspectiva se alinea con la de numerosos economistas de renombre, quienes han señalado con frecuencia que el PIB otorga demasiada importancia a actividades que agotan el planeta, en lugar de aquellas que sustentan la vida y contribuyen al bienestar de las personas.
“Esta tensión se ha vuelto cada vez más evidente en el contexto del cambio climático, el deterioro de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad, el aumento de los conflictos y la inseguridad alimentaria, y las desigualdades históricas”, señala un comunicado del Grupo de Expertos de Alto Nivel.
Medir la riqueza y el bienestar
Sus discusiones, que tendrán lugar esta semana en el Palacio de las Naciones en Ginebra, constituirán la segunda reunión presencial del grupo de expertos desde su fundación en mayo del año pasado, tras la firma del Pacto para el Futuro por parte de los Estados miembros de la ONU; entre sus objetivos se encuentra hacer que la gobernanza global sea más inclusiva y eficaz.
“Nuestro enfoque se centrará en cómo un mayor bienestar y sus impulsores –como la salud, el capital social y la calidad del medio ambiente– no solo son beneficiosos para el bienestar social, sino que también contribuyen de manera integral a la prosperidad económica”, indicó el grupo de expertos en un informe provisional publicado en noviembre.
Al definir el desafío que debe abordar el grupo, sus miembros advirtieron sobre “una creciente brecha entre lo que los políticos y los ciudadanos creen que está sucediendo, y las experiencias de vida de estos últimos, que no se corresponden con la historia que cuenta el PIB por sí solo”.
Más de una docena de economistas de renombre contribuirán a las discusiones de esta semana en la ciudad suiza, entre ellos el premio Nobel Joseph Stiglitz, el economista indio Kaushik Basu y la experta en equidad Nora Lustig.
Entre sus tareas se encuentra el desarrollo de una lista inicial de indicadores de desarrollo sostenible, de propiedad de cada país y universalmente aplicables, para crear un panel de control que proporcione a los gobiernos la información que necesitan para alcanzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
El grupo de expertos también ofrecerá orientación sobre cómo maximizar la adopción del panel de control y cómo priorizar la recopilación de datos para operacionalizar el panel de control y los indicadores de los ODS.
Además del apoyo de la UNCTAD, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU (DESA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP) y la Oficina Ejecutiva del Secretario General seguirán colaborando con la iniciativa.
