Las muertes por el brote de ébola en la República Democrática del Congo superaron los 5.000 fallecidos, mientras los casos totales rebasaron la cifra de 10.000 en medio de una propagación que mantiene en alerta a la región.
Golpea la cepa Bundibugyo al Congo
Los datos del Ministerio de Salud congoleño documentados por la agencia AP News muestran que la enfermedad ha cobrado 5.026 vidas de un total de 10.351 personas infectadas, reflejando una letalidad cercana al 50%. El brote actual está catalogado como el segundo más mortífero en la historia de la enfermedad, por detrás únicamente de la epidemia ocurrida en África Occidental entre 2014 y 2016, que cobró más de 11.000 vidas con más de 28.000 casos registrados. Sin embargo, los datos actuales muestran una velocidad de propagación y una extensión geográfica que alcanza a países como Uganda, Kenia y Nigeria, además de un caso importado confirmado en Francia en una trabajadora de la salud que regresó del territorio congoleño. Por su parte, los datos de Africa CDC sitúan las muertes y contagios en cifras elevadas, mientras que los informes indican que los niños menores de 5 años han resultado especialmente golpeados.
Los datos oficiales del Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo y de los Centros para el Control y la prevención de Enfermedades de África (Africa CDC) sitúan el epicentro de la crisis en las provincias orientales de Ituri y Kivu del Norte, donde NBC News detalló que se concentran 9.782 casos confirmados y 4.792 muertes. A diferencia de crisis anteriores causadas habitualmente por la cepa Zaire, este brote responde a la variante Bundibugyo, identificada por primera vez en Uganda en 2007. Esta variante se caracteriza por una alta tasa de letalidad que supera el 50 por ciento y por la ausencia de vacunas aprobadas o tratamientos específicos autorizados, lo que complica severamente las labores clínicas y de contención. Scientific American puntualizó que este patógeno es mucho menos común y solo ha causado dos brotes previos conocidos.

Enfrentan los equipos barreras y huelgas
El Dr. Patrick Otim, de la Organización Mundial de la Salud, advirtió que un tercio de las víctimas fatales fallecieron fuera de los centros de tratamiento sin haber sido sometidas a pruebas de diagnóstico, según señaló NBC News. Las operaciones de respuesta sanitaria enfrentan múltiples barreras operativas en el este congoleño. La presencia de grupos armados activos —como el movimiento M23 respaldado por Ruanda y la insurgencia en las zonas fronterizas con Uganda— limita de forma drástica el acceso de los equipos médicos a las comunidades afectadas. A esto se suman el escepticismo generalizado entre la población, la resistencia comunitaria frente a los respondedores y la propagación de rumores que desalientan la búsqueda de atención médica temprana.
Los trabajadores sanitarios han protagonizado paros parciales en protesta por retrasos prolongados en el pago de sus salarios por parte del gobierno —incluyendo una huelga documentada por NBC News en Tchomia, Ituri, donde el personal reclamaba cuatro meses de salarios atrasados—, lo que ha llevado al cierre temporal de instalaciones destinadas al aislamiento y cuidado de pacientes infectados. Organizaciones humanitarias como el Comité de Rescate Internacional advierten a través de su directora interina de respuesta al ébola, Katie Thomas-Canfield, sobre los desafíos en la detección temprana debido a que los análisis iniciales no estaban calibrados para la cepa Bundibugyo.
El director general de Africa CDC, el Dr. Jean Kaseya, advirtió sobre la brecha existente entre los compromisos de los donantes y los fondos necesarios para contener la emergencia. Durante una convocatoria dirigida a ministros de salud africanos, Kaseya señaló que, aunque los gobiernos globales han prometido 3.000 millones de dólares (aproximadamente 2.300 millones de libras esterlinas), más de 2.000 millones de esa cifra siguen pendientes de desembolso, mientras que NPR añadió que potencias como Estados Unidos han destinado más de 880 millones de dólares, fondos que según el personal en terreno tardan en materializarse.
Alertan expertos sobre el alcance mundial
El director general de Africa CDC comparó la dinámica de propagación inicial con la pandemia de COVID-19, exhortando a los gobiernos de todo el mundo a elevar sus niveles de preparación y vigilancia epidemiológica en aeropuertos y pasos fronterizos ante la expansión geográfica del virus a través de las fronteras nacionales.

Queremos que todos los países sepan que no están a salvo si no toman las medidas apropiadas. Cada país, no solo en la región africana, sino en todos los continentes, debe aumentar ahora el nivel de preparación y la posibilidad de tratamiento.
Las autoridades sanitarias y los equipos de investigación científica han comenzado a desplegar ensayos clínicos para evaluar la eficacia de vacunas experimentales frente a la cepa circulante, en un esfuerzo por frenar la epidemia que ya supera el saldo acumulado en la emergencia de África Occidental entre 2014 y 2016.

Nuestra información anterior: Ébola en República Democrática del Congo supera las 4.800 muertes
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