En Estados Unidos, McDonald’s ha implementado una estrategia inusual para atraer clientes con motivo del Día de San Valentín: ofrecer caviar. Esta iniciativa, lanzada esta semana, busca tanto celebrar la fecha como diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo.
Concretamente, la cadena de comida rápida distribuyó un número limitado de kits que incluían una pequeña porción de caviar, crema agria, una cuchara de nácar y una tarjeta de regalo de 25 dólares para la compra de McNuggets.
Esta combinación de lujo y conveniencia, disponible únicamente en línea a través de una página web específica, se inspira en una tendencia popular en redes sociales. Según declaraciones de McDonald’s, la idea surgió a partir de las propias creaciones de sus clientes, quienes ya combinaban McNuggets con caviar.
“Sabemos que nuestros clientes buscan experiencias premium sin tener que pagar precios elevados, por eso queríamos ofrecerles algo especial, completamente por nuestra cuenta”, afirmó la cadena a la revista estadounidense Food & Wine.
La promoción generó una rápida respuesta en redes sociales. Los kits se agotaron en cuestión de minutos tras su lanzamiento, y la demanda fue tan alta que el sitio web se vio sobrepasado.
Declive en la afluencia de clientes
Si bien algunos consideran esta acción como una estrategia brillante, otros la interpretan como una señal de dificultades económicas. Actualmente, las cadenas de comida rápida en Estados Unidos se enfrentan al desafío de atraer y retener clientes.
Su modelo de negocio, basado en bajos costos operativos y altos volúmenes de venta, se encuentra bajo presión. El aumento de los costos de mano de obra, energía y alimentos está afectando su rentabilidad. El precio de la carne de res ha alcanzado niveles récord, en un contexto de bajo ánimo del consumidor estadounidense, que no se veía tan afectado desde hace más de una década.
El incremento de los precios está llevando a los consumidores a optar por preparar sus comidas en casa, lo que se refleja en el desempeño de las cadenas de comida rápida. Wendy’s ha cerrado varios cientos de restaurantes en Estados Unidos, Burger King ha seguido su ejemplo, al igual que Jack in the Box y Papa John’s.
El sector de alta gama se mantiene estable
McDonald’s se está desempeñando relativamente mejor gracias a sus ofertas económicas, como sus menús a 5 dólares. Sin embargo, el grupo también reconoce las dificultades del mercado estadounidense, con una disminución notable en la afluencia de clientes con menor poder adquisitivo.
Por el contrario, los restaurantes de alta gama se mantienen estables y no experimentan una caída en el número de clientes. Este contraste pone de manifiesto la situación de la economía estadounidense, caracterizada por una creciente brecha entre aquellos que tienen dificultades para llegar a fin de mes y aquellos que no se ven afectados por el aumento de los precios.
Sujet radio: Katja Schaer
Texte web: edel
