En la edición de marzo de 2026 de DATUM, se explora una forma inusual de disfrutar de la medicina: a través de un juego de mesa. El artículo, ilustrado por Blagovesta Bakardjieva, aborda cómo resolver problemas médicos ficticios puede ser sorprendentemente divertido.
El autor comparte su propia aversión a los hospitales, resultado de una experiencia personal con un defecto cardíaco desde la infancia. Esta experiencia ha llevado a una separación entre el entretenimiento y la medicina, evitando series médicas que podrían desencadenar ansiedad. Sin embargo, el descubrimiento del juego de mesa Medical Mysteries ha cambiado esta perspectiva.
Medical Mysteries sumerge a los jugadores en el papel de un equipo médico en la sala de emergencias de un hospital de Nueva York. El juego implica realizar anamnesis, estudiar historiales de pacientes, ordenar pruebas, consultar con especialistas y, en una carrera contra el tiempo, identificar la causa del sufrimiento del paciente antes de que sea demasiado tarde.
Lo curioso, según el autor, es la facilidad con la que uno se mete en el papel de un médico experimentado, incluso sin formación médica previa. El juego permite simular diagnósticos y tratamientos con una confianza sorprendente. A diferencia de las series de televisión, el sufrimiento del paciente se presenta de forma abstracta, evitando ataques de pánico en personas con fobia a la medicina. La mecánica del juego es sencilla, pero el material médico-detectivesco es rico, lo que permite a los jugadores reconocer los límites de su “arte curativo” ficticio.
Finalmente, el autor reflexiona sobre la satisfacción de no ser el paciente en esta situación y hasta considera si debería haber estudiado medicina.
Spiel: Medical Mysteries, New York Emergency Room · Autoren: Nicholas Cravotta und Rebecca Bleau · Verlag: Kosmos
