Un ataque con misiles balísticos rusos alcanzó la planta de calefacción y energía CHP-4 en Kiev y dañó un edificio residencial, dejando al menos tres personas muertas y 21 heridas, según confirmaron las autoridades ucranianas el 14 de octubre.
El ataque nocturno contra la central CHP-4 y un edificio residencial
Las defensas aéreas de Ucrania detectaron los misiles balísticos prácticamente en el momento en que se aproximaban a la capital, según indicó el presidente Volodymyr Zelensky. Los impactos ocurrieron cerca de las 22:40 hora local del martes 13 de octubre, con el objetivo principal puesto en la infraestructura energética de la ciudad.
En el distrito de Desnianskyi, un misil destruyó un edificio de nueve pisos y provocó un incendio que se extendió desde la primera hasta la octava planta, abarcando una superficie de 400 metros cuadrados.
Firefighters extinguieron un incendio que cubría un área de 400 metros cuadrados en el lugar del ataque enemigo contra un edificio de gran altura en el distrito de Desnianskyi, mientras el número de víctimas seguía aumentando a medida que la gente buscaba ayuda.
Otros puntos de la capital también sufrieron daños. En el distrito de Holosiivskyi, una persona murió y otra resultó herida tras el impacto en un edificio no residencial, mientras que en los distritos de Dniprovskyi, Darnytskyi y Shevchenkivskyi se registraron incendios en construcciones en desuso y zonas abiertas. Las autoridades confirmaron que el saldo total de víctimas fatales ascendió a tres personas, además de 21 heridos, entre ellos un niño de ocho años.
Las críticas de Zelensky a la falta de avisos previos de los aliados
Zelensky denunció que el ataque se produjo sin previo aviso por parte de sus socios, marcando la segunda noche consecutiva en que la capital recibe proyectiles rusos sin una notificación internacional anticipada.

El asesor presidencial Dmytro Lytvyn señaló que los servicios militares y de inteligencia se encuentran investigando los motivos de esta ausencia de alertas. La planta CHP-4, que suministra calefacción y electricidad al distrito de Dniprovskyi y sectores del Darnytskyi, ya había sufrido graves daños durante los enfrentamientos de febrero de este año.
El debate sobre el alto el fuego energético y las conversaciones internacionales
El nuevo bombardeo ocurre pocos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un acuerdo de alto el fuego energético entre Moscú y Kiev. El ataque contra las instalaciones críticas reavivó las dudas sobre la efectividad de dichos entendimientos para frenar los ataques contra servicios esenciales.
Zelensky afirmó que Ucrania apoyó el cese de hostilidades en el sector energético, pero recriminó que el gobierno ruso continúa destruyendo plantas eléctricas y vidas humanas. Según el presidente ucraniano, Rusia está atacando otra central eléctrica y la vida de su gente, exigiendo que Washington observe quién continúa sosteniendo el conflicto.
Por su parte, el presidente estadounidense indicó en declaraciones previas que se mantiene el intercambio de inteligencia con Kiev y que ambas partes buscan una salida negociada al conflicto. Mientras tanto, el presidente ucraniano se desplaza a Londres para reunirse con el primer ministro británico, Andy Burnham, con el propósito de acelerar el suministro de defensas antiaéreas antes de la llegada del invierno.
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