Las tasas de morosidad en tarjetas de crédito se mantendrían prácticamente estables durante el próximo año, según un nuevo informe.
El estudio predice una variación mínima en el porcentaje de créditos con retraso, lo que sugiere una relativa constancia en la capacidad de pago de los consumidores en relación con sus tarjetas de crédito.
Este pronóstico indica que, a pesar de las posibles fluctuaciones económicas, no se anticipa un aumento significativo en los impagos de tarjetas de crédito en el corto plazo.
