Las fuerzas de seguridad de México anunciaron la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la banda criminal más temida del país. La confirmación llegó tras horas de tensión en el estado de Jalisco, desencadenadas por el inicio de las operaciones militares. El operativo provocó enfrentamientos violentos entre grupos de narcotraficantes y las fuerzas policiales, con reportes de incendios, bloqueos de carreteras y el pánico entre la población civil.
Hasta el momento, las autoridades han confirmado al menos 26 fallecidos a causa de la violencia. Entre las víctimas se encuentran una mujer embarazada de tres meses y 17 agentes de las fuerzas del orden: quince miembros de la Guardia Nacional, un agente del Ministerio Público y una guardia penitenciaria. En el lado criminal, se han registrado ocho decesos. Además, las fuerzas de seguridad han detenido a 27 personas: once por su participación en los actos violentos y 14 por saqueos a comercios e instituciones financieras.
Oseguera Cervantes, nacido en 1966, fue incluido en la lista de criminales más buscados por la administración estadounidense, con una recompensa millonaria por información que condujera a su captura. La Administración de Control de Drogas (DEA) describe al CJNG como una de las organizaciones criminales más poderosas de México. Informes públicos de la agencia indican que el grupo ha empleado tácticas militares, armas de alto calibre y estrategias de propaganda para aumentar y consolidar su poder. Se ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por su captura.
Brian McKnight, un alto cargo de la DEA, definió a Cervantes como el nuevo “enemigo público número uno”, capaz de controlar el 80% de la droga que llega a una ciudad como Chicago y un tercio de todo el tráfico de estupefacientes hacia Estados Unidos (cocaína, metanfetamina y fentanilo). McKnight lo describió como un despiadado asesino multimillonario que, al frente del cártel, una escisión del grupo de Sinaloa liderado por “El Chapo”, ha establecido rutas de narcotráfico en seis continentes y tiene una base de operaciones en Chicago, según los investigadores de la DEA.
Pocos detalles han trascendido sobre la operación que culminó con la muerte del peligroso criminal. Se presume que fue interceptado en el municipio de Talpa de Allende, una zona históricamente identificada como bastión del cártel de Jalisco. Tras el operativo, se reportaron bloqueos de carreteras en al menos seis estados de México: Jalisco, Michoacán, Colima, Tamaulipas, Guanajuato y Aguascalientes, lo que provocó una movilización a gran escala de las autoridades federales y estatales, una táctica común utilizada por las organizaciones criminales en respuesta a arrestos u homicidios de figuras de alto perfil.
El Ministerio de Defensa de México confirmó la muerte del líder criminal a través de un comunicado. El periódico “El Universal” informó que Estados Unidos colaboró en el operativo, brindando apoyo aéreo. Si bien este detalle no ha sido confirmado, Washington felicitó por la operación. La agencia Reuters señaló que Estados Unidos proporcionó apoyo en términos de inteligencia. Durante el enfrentamiento, las fuerzas de seguridad fueron atacadas por los narcotraficantes y respondieron al fuego, resultando en la muerte de cuatro personas en el lugar y tres heridos de gravedad, quienes fallecieron durante su traslado a Ciudad de México, entre ellos, “El Mencho”. La respuesta de los narcotraficantes se materializó en enfrentamientos con el ejército mexicano, que bombardeó los convoyes criminales.
Grupos armados relacionados con el narcotráfico irrumpieron en el aeropuerto de Guadalajara, capital del estado de Jalisco, durante los enfrentamientos entre cárteles y las fuerzas de seguridad. Videos difundidos en redes sociales muestran a pasajeros huyendo del aeropuerto presas del pánico, mientras se escuchan disparos. La situación se normalizó tras un par de horas. Otros videos provenientes de Puerto Vallarta, un importante centro de narcotráfico en Jalisco, muestran incendios y columnas de humo. En esa ciudad, según medios locales, se estaría produciendo una fuga masiva de la prisión de Ixtapa. Más al norte, en San Juan de Los Lagos, los narcotraficantes habrían atacado una base de la Guardia Nacional. El gobierno mexicano emitió una nota en la que ordenaba el cierre del espacio aéreo sobre Tapalpa, también en el estado de Jalisco. Por la tarde, aún se mantenían activos 21 bloqueos de carreteras impuestos por los narcotraficantes.
También se emitió una alerta en el estado de Michoacán, colindante con Jalisco. Su gobernador, Alfredo Ramírez Bedolla, anunció el inicio de una operación de vigilancia en todo el estado. La situación también generó alerta a nivel internacional. La Embajada de Estados Unidos y el gobierno canadiense emitieron alertas de seguridad para sus ciudadanos. La representación estadounidense pidió a sus connacionales no salir de sus hogares en los estados de Jalisco, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero y Nuevo León. El gobierno de Canadá advirtió sobre la presencia de bloqueos con vehículos incendiados, tiroteos y explosiones.
Finalmente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo un llamado a la ciudadanía a mantener la calma: “El Ministerio de Defensa Nacional ha informado sobre la operación realizada esta mañana por las fuerzas federales, que ha provocado diversos bloqueos y otros incidentes. Existe plena coordinación con los gobiernos de todos los estados; debemos mantenernos informados y conservar la calma”, escribió en la red social X. “Mi reconocimiento al Ejército, a la Guardia Nacional, a las Fuerzas Armadas y al Gabinete de Seguridad. Trabajamos cada día por la paz, la seguridad, la justicia y el bienestar de México”.
