La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido las primeras directrices globales sobre el uso de medicamentos basados en péptido similar al glucagón-1 (GLP-1) para el tratamiento de la obesidad como una enfermedad crónica y recurrente.
En una publicación de blog publicada el 1 de diciembre, la OMS señala que la obesidad es un problema de salud mundial y que 3,7 millones de muertes estuvieron relacionadas con esta enfermedad en 2024. El organismo mundial de salud advierte que, si no se toman medidas decisivas, esta cifra podría duplicarse para 2030.
Las terapias con GLP-1 se incluyeron previamente en la Lista de Medicamentos Esenciales de la OMS para el manejo de la diabetes tipo 2 en grupos de alto riesgo. Ahora, con la nueva directriz, la OMS recomienda el uso de estos fármacos para abordar el «serio desafío de salud» que representa la obesidad. Sin embargo, estos medicamentos son parte de un enfoque integral y no deben considerarse una solución única.
La OMS recomienda una dieta saludable, actividad física y la consulta con profesionales de la salud como componentes clave del tratamiento. El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, declaró al respecto: “La obesidad es un importante desafío de salud global que la OMS se compromete a abordar apoyando a los países y a las personas en todo el mundo para controlarla de manera efectiva y equitativa. Nuestra nueva guía reconoce que la obesidad es una enfermedad crónica que puede tratarse con atención integral y de por vida”. Añadió: “Si bien la medicación por sí sola no resolverá esta crisis de salud global, las terapias con GLP-1 pueden ayudar a millones de personas a superar la obesidad y reducir sus efectos nocivos”.
Dos recomendaciones clave de la OMS
La OMS ha emitido dos recomendaciones clave con respecto a los medicamentos GLP-1:
- Estos medicamentos pueden utilizarse en adultos, excepto en mujeres embarazadas, para tratar la obesidad a largo plazo. Sin embargo, la recomendación se basa en una evaluación condicional, ya que los datos sobre los efectos secundarios a largo plazo de estos fármacos son limitados. También existen cuestiones relacionadas con el mantenimiento del tratamiento, los costos de estas terapias y la falta de preparación de los sistemas de salud.
- A los adultos que padecen obesidad y a quienes se les prescriben tratamientos con GLP-1 también se les puede ofrecer intervenciones conductuales intensivas, que incluyen dietas saludables y actividad física. Esta recomendación se basa en evidencia de certeza baja que sugiere que podría mejorar los resultados del tratamiento.
Advertencia de salud mental por parte de un regulador australiano
La Administración de Productos Terapéuticos (TGA), el regulador de medicamentos australiano, ha emitido una advertencia para quienes toman medicamentos agonistas del receptor GLP-1 como Ozempic, Wegovy, Saxenda, Trulicity y Mounjaro.
La advertencia indica que estos fármacos pueden presentar riesgos para la salud mental, y se ha aconsejado a los médicos que “monitoreen a los pacientes para detectar la aparición o el empeoramiento de la depresión, pensamientos o comportamientos suicidas, y/o cualquier cambio inusual en el estado de ánimo o el comportamiento”, según un informe de The Guardian.
La advertencia se basa en decenas de informes de comportamiento e ideación suicida, aunque no existe evidencia clara que demuestre una relación causal. Además, la etiqueta de Mounjaro ahora incluye una advertencia de que las mujeres que utilizan este medicamento podrían experimentar una posible reducción en la eficacia de los anticonceptivos orales.
