Los medicamentos GLP-1, como Ozempic y Wegovy, están ganando popularidad como un avance médico para muchas personas. Sin embargo, mientras el número en la báscula disminuye, algunas personas experimentan un cambio inesperado en su rostro: el rostro se ve más delgado, los pómulos hundidos y las arrugas se hacen más evidentes.
Este fenómeno, conocido como “Ozempic Face”, se ha convertido en un tema de conversación en los consultorios de dermatología. El auge de los medicamentos para perder peso ha llevado a un aumento en el número de dermatólogos que se especializan en tratamientos para el “Ozempic Face”.
Efectos Secundarios Faciales
“Ozempic Face no es un término médico, sino una denominación mediática para los cambios faciales visibles resultantes de una pérdida de peso rápida”, explica la dermatóloga vienesa Barbara Franz a “Heute”.
No solo se pierde grasa en el abdomen o las caderas, sino también la grasa subcutánea en el rostro. Esta grasa es crucial para la plenitud y la firmeza juvenil. El resultado: el rostro se ve más delgado, a veces más anguloso, pero también más envejecido.
¿Dónde se pierde el volumen primero?
“En la consulta, normalmente vemos ambas cosas, pero casi siempre comienza con la pérdida de volumen”, revela Franz. Los pómulos hundidos, las ojeras más pronunciadas, las arrugas nasolabiales profundas y las líneas de marioneta más marcadas son típicos. La línea de la mandíbula también pierde definición.
La flacidez de la piel es a menudo una consecuencia de esta pérdida interna: al faltar el tejido graso de soporte, la piel se ve más suelta, especialmente en personas mayores de 35 o 40 años, cuando la producción natural de colágeno ya disminuye.
Nueva Demanda en las Clínicas
Con el creciente número de terapias con GLP-1, el día a día en las clínicas dermatológicas estéticas está cambiando: cada vez más pacientes buscan asesoramiento específicamente para la pérdida de volumen después de la reducción de peso.
Los dermatólogos responden con estrategias de tratamiento adaptadas: los rellenos de ácido hialurónico se utilizan para restaurar el volumen en el tercio medio de la cara y ofrecen resultados relativamente rápidos. Los bioestimuladores estimulan la producción de colágeno del propio cuerpo y proporcionan una mejora gradual y más natural.
Prevenir es Mejor que Curar
La dermatóloga recomienda prestar atención a los cambios desde el principio. Una pérdida de peso moderada y gradual reduce la pérdida repentina de volumen. Una ingesta adecuada de proteínas apoya la preservación muscular y la estructura de la piel, y el entrenamiento de fuerza estabiliza el tejido.
Un seguimiento dermatológico concomitante también puede ser útil antes de que la pérdida de volumen se haga evidente. “Los medicamentos GLP-1 son médicamente eficaces y tienen sentido en indicaciones apropiadas, pero cualquier cambio de peso importante afecta la cara”, concluye la médica.
