«Puede que hagamos otra pequeña Furia Épica, o se pondrán de acuerdo», indicó Donald Trump a CBS News. La campaña militar de Estados Unidos contra Irán superó los 47.000 millones de dólares a mediados de octubre de 2026, según un informe del Comando Central entregado al Congreso.
El desglose de los 47.100 millones de dólares en gastos del Pentágono
La factura militar por la ofensiva iniciada el 28 de febrero de 2026 alcanzó los 47.100 millones de dólares al 16 de octubre. Los datos fueron facilitados por el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) a los legisladores en Washington.
Esta nueva estimación representa un incremento de 3.500 millones de dólares en comparación con el cálculo anterior comunicado a principios de septiembre.
La mayor parte de los recursos se concentra en la reposición de armamento.
El Pentágono destinó más de 29.000 millones de dólares a reemplazar municiones consumidas, tales como bombas e interceptores de defensa aérea.
A esto se suman 6.100 millones de dólares para la sustitución de equipos perdidos.
También se registran cerca de 11.900 millones de dólares en costos operativos incrementales y de apoyo al personal desplegado.
Las diferencias con las cifras previas de Pete Hegseth
El balance actual muestra un aumento sustancial frente a las proyecciones iniciales del gobierno.

Hace tres meses, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó al Congreso que el conflicto había costado alrededor de 37.500 millones de dólares.
Los cálculos recientes evidencian que el ritmo de la confrontación continúa elevando el presupuesto de defensa de manera constante.
La Oficina Presupuestaria del Congreso indicó que la contienda bélica podría generar un desembolso de entre 2.000 millones y 3.000 millones de dólares mensuales mientras se mantengan las operaciones.
Esto se debe principalmente a la necesidad constante de fabricar y adquirir nuevos misiles interceptores para repeler los ataques de la nación persa.
La Fuerza Aérea acumula los mayores gastos en operaciones y logística
Dentro de las operaciones aéreas y logísticas, la Fuerza Aérea acumula los mayores gastos con 7.600 millones de dólares.
Este monto está impulsado por la pérdida de decenas de aeronaves y el despliegue de personal.
Le siguen el Ejército con 2.100 millones de dólares y la Marina con 1.500 millones de dólares, según los datos oficiales del CENTCOM transmitidos al poder legislativo.
El uso masivo de armamento sofisticado generó alertas sobre la disponibilidad de recursos estratégicos.
El conflicto provocó una escasez de ciertas municiones críticas necesarias para la defensa estadounidense en otras regiones del mundo, como el Indopacífico.
El Departamento de Defensa ha llegado a gastar aproximadamente el 65% de sus reservas de misiles interceptores Patriot.
El inspector general del Pentágono advirtió sobre desabastecimientos en los inventarios estratégicos.
Ante esta situación, la administración de Donald Trump defendió la capacidad operativa del país.
El mandatario aseguró en septiembre que el país cuenta con existencias suficientes de munición de calidad media y alta.
Los informes financieros omiten los daños sufridos por las bases militares
Los informes financieros presentados ante los legisladores carecen de una estimación oficial sobre los daños sufridos por las bases militares estadounidenses en Oriente Medio tras los ataques con drones y misiles.
La ausencia de este balance deja abierta la posibilidad de que la factura final aumente de forma considerable una vez que se contabilicen las reparaciones de infraestructura.
El futuro de las operaciones sigue abierto a pocos días de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.
El presidente estadounidense evaluó los próximos pasos a seguir frente al estancamiento diplomático con Teherán.
Donald Trump señaló en Fox News y USA Today: «Tengo una decisión que tomar: ¿la remato, lo cual sería muy fácil de hacer, o hago un acuerdo?»
Los funcionarios del Pentágono se mantienen a la espera de directrices.
Los funcionarios del Pentágono se preparan para iniciar operaciones nuevas y de gran envergadura en un plazo de 96 horas tras recibir la orden del comandante en jefe.
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