A solo 30 metros de superar los 28,06 millas recorridos por el Opportunity, el rover Perseverance de la NASA se aproxima a batir marcas de distancia en Marte mientras explora la región de Lac de Charmes y analiza rocas primigenias que datan de la infancia del sistema solar.
La travesía del rover Perseverance en Marte ha alcanzado un tramo crítico de su misión científica.
Perseverance investiga los estratos más antiguos de Lac de Charmes
Durante este año, el rover comenzó su avance a través de un área que el equipo de la misión considera la frontera del salvaje oeste
para el vehículo, según actualizaciones recientes de la agencia espacial. Esta zona, bautizada como Lac de Charmes y situada al oeste del borde del cráter Jezero, destaca por sus valles y crestas compuestas por algunos de los materiales más antiguos que el robot ha examinado hasta la fecha.
Esos estratos rocosos se formaron cuando Marte era todavía un planeta joven bombardeado por impactos de asteroides, mucho antes de que las rocas sedimentarias dentro del cráter Jezero se formaran en ríos y lagos
, explicó Athanasios Klidaras, estudiante de doctorado en la Universidad de Purdue, en un comunicado difundido por los canales oficiales de la agencia espacial.

Por lo tanto, podrían enseñarnos mucho sobre la era más temprana de la historia marciana y, más ampliamente, sobre cómo evolucionaron los planetas rocosos durante la tumultuosa historia temprana de nuestro sistema solar.
Athanasios (Thanos) Klidaras, estudiante de doctorado en la Universidad de Purdue
Para sortear este terreno complejo sin un conductor humano sentado al volante, la misión depende de sistemas automatizados de navegación. Farley indicó que es muy difícil maniobrar un rover del tamaño de un automóvil a través de un campo de rocas, especialmente porque no hay un conductor
, lo que obliga al sistema a trazar su propio camino de forma autónoma.
El rover analiza rocas ígneas y perfora el bloque Badger Peak en Idubi
El avance a través de este paisaje abrupto se ha visto favorecido por mejoras técnicas sustanciales. El equipo de ingenieros adaptó un procesador concebido originalmente para permitir la comunicación con el helicóptero Ingenuity, logrando así trayectos más largos y precisos, de acuerdo con los datos publicados por los reportes astronómicos recientes.
Gracias a esta capacidad de desplazamiento, el vehículo ha generado hasta 13 parches de abrasión en rocas de interés científico. Los análisis preliminares sugieren que muchas de estas formaciones corresponden a rocas ígneas procedentes del enfriamiento de lava o magma, así como a materiales de impacto vinculados a colisiones violentas en el pasado remoto del planeta.

Tras esta fase, el equipo científico dirigió el vehículo hacia un sector denominado Idubi
, caracterizado por concentraciones de cantos rodados de tonos claros. En uno de estos bloques, bautizado como Badger Peak, las herramientas de perforación revelaron una textura bicolor poco habitual que frustró un intento inicial de extracción debido a su extrema dureza, según la información replicada en las actualizaciones de la misión.
Ciencia planetaria y los retos de la habitabilidad marciana
Mientras el rover continúa acumulando muestras geológicas recolectadas en regiones que albergaron agua hace 3,5 mil millones de años, las perspectivas sobre la exploración humana a largo plazo siguen siendo objeto de cautela científica. Las muestras actuales buscan indicios de antiguas biofirmas, aunque Farley advirtió que responder a esa incógnita resulta complejo incluso con los laboratorios terrestres más avanzados.
En cuanto a las posibilidades de colonización, el científico descartó que la superficie marciana sea un lugar apto para la vida humana prolongada. Es un entorno muy, muy duro, señaló Farley, aludiendo a las severas fluctuaciones térmicas diarias y a las gélidas temperaturas globales, aunque mantuvo la expectativa de que misiones tripuladas de corta duración alcancen el planeta rojo en el futuro.
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