El Departamento de Justicia de Filipinas (DOJ, por sus siglas en inglés) ha emitido una orden oficial para proceder con el arresto del senador Bato dela Rosa. Esta decisión se produce después de que la Corte Suprema del país rechazara una solicitud para emitir una orden de restricción temporal (TRO) que buscaba frenar las acciones legales en su contra.
La orden de detención está vinculada a las investigaciones de la Corte Penal Internacional (CPI) sobre la sangrienta campaña antidrogas llevada a cabo durante la era del expresidente Rodrigo Duterte. Dela Rosa, quien fue jefe de la policía nacional durante aquel periodo, es una figura central en el interés de la justicia internacional.
Ante este escenario, el Departamento de Justicia ha instruido a la Policía Nacional de Filipinas (PNP) y a la Oficina Nacional de Investigación (NBI) para que localicen y ejecuten la detención del legislador, quien ha sido calificado por las autoridades como un «fugitivo».
La noticia ha generado reacciones inmediatas dentro del ámbito político. Diversos senadores han hecho un llamado público a su colega para que se entregue a las autoridades y afronte el proceso legal, tras la luz verde otorgada por el Departamento de Justicia para proceder con su captura.
Hasta el momento, las fuerzas de seguridad han iniciado formalmente la búsqueda de Dela Rosa, marcando un hito significativo en el prolongado escrutinio legal relacionado con las operaciones policiales ejecutadas bajo la administración de Duterte.
