El gobierno catalán ha actualizado los resultados de los préstamos ICF Habitatge Emancipació, una iniciativa lanzada en junio pasado y aprobada en octubre. Hasta la fecha, estos créditos han permitido la compra de 426 viviendas, según anunció el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante una visita a una familia beneficiaria en Barcelona. Illa subrayó que, a pesar del cambio de año, la vivienda sigue siendo una prioridad fundamental para el ejecutivo catalán.
El balance revela un ritmo constante en la implementación de esta línea de financiación pública, con más de 1.400 solicitudes ya aprobadas por el Institut Català de Finances (ICF). Illa enfatizó que abordar el acceso a la vivienda es uno de los mayores desafíos sociales actuales, y reafirmó el compromiso del gobierno catalán de destinar los recursos necesarios para facilitar la adquisición de un hogar, especialmente entre los jóvenes.
Los préstamos Emancipación son créditos hipotecarios sin intereses, impulsados por el ICF en nombre de la Agencia de la Vivienda de Catalunya y financiados a través del Fondo Público de Emancipación, aprobado en octubre. Una característica clave de estos préstamos es la posibilidad de aplazar el pago de la entrada de la vivienda hasta que el comprador haya amortizado completamente la hipoteca principal. La ayuda puede cubrir hasta el 20% del valor del inmueble, con un límite máximo de 50.000 euros.
Dotación de 500 millones de euros
Considerada una iniciativa pionera a nivel nacional, esta propuesta está dirigida a jóvenes con capacidad para asumir una hipoteca, pero que carecen de los ahorros suficientes para cubrir el desembolso inicial. Para sostener el programa, la Generalitat ha comprometido una inversión de 500 millones de euros entre 2025 y 2029, asignando 100 millones de euros anuales.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, acompañado de la consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, ha visitado a una familia que ha recibido un préstamo ICF Habitatge Emancipació para financiar la entrada de su primera vivienda. / Cedida
Más allá del alivio financiero inmediato, el gobierno catalán busca generar un impacto estructural en el mercado inmobiliario. Esto se logra, según explican, porque las viviendas adquiridas a través de estos préstamos se integran de forma permanente en el parque de vivienda protegida. En caso de venta futura, el precio queda limitado al importe original de compra, ajustado por la inflación y las posibles reformas realizadas. El objetivo es preservar la asequibilidad de estas viviendas y, al mismo tiempo, garantizar la recuperación de la inversión pública.
Esta iniciativa se enmarca dentro de una estrategia más amplia del ejecutivo catalán para abordar la emergencia habitacional. El propio Illa presentó los Préstecs Emancipació el pasado junio como un componente clave del Plan 50.000 Viviendas, a través del cual la Generalitat aspira a acercarse progresivamente a los estándares europeos de vivienda pública. El presidente defendió que facilitar la emancipación de los jóvenes y ampliar el parque de viviendas protegidas son objetivos complementarios, y vinculó la política de vivienda a la capacidad de financiación pública a largo plazo.
