Ante el actual brote causado por la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha intensificado sus esfuerzos para definir las estrategias de contención más efectivas. Dado que actualmente no se dispone de una vacuna con licencia para esta variante específica del virus, la respuesta sanitaria se centra en el uso de tratamientos terapéuticos.
En este contexto, la OMS ha priorizado tres opciones terapéuticas para hacer frente a la enfermedad: MBP134, maftivimab y remdesivir. Estos medicamentos representan la línea de acción principal recomendada por el organismo para la atención de los pacientes afectados mientras se continúan las investigaciones para mitigar el impacto del brote.
