El sábado, se registraron actos de vandalismo en las estaciones de tren de Luisago-Portichetto y Fino Mornasco Centro. Por la tarde, en el estacionamiento de la vía Fleming en Portichetto, cerca de las vías, los vidrios de una docena de automóviles fueron destrozados.
Por la noche, en Fino Mornasco, varios automóviles estacionados cerca de la vía férrea sufrieron daños similares, y también se intentó forzar la entrada a un bar de la estación llamado “Viavai”. La alarma del local, junto con las llamadas de algunos testigos, permitió una rápida intervención de los carabineros, quienes detuvieron a los presuntos autores. Se celebrará un juicio rápido hoy mismo.
Las autoridades investigan si estos incidentes están relacionados con un ataque similar a automóviles estacionados en la vía Scalabrini, cerca de la estación de Camerlata delle Ferrovie, ocurrido la noche anterior.
El relato
Se está investigando si los mismos individuos fueron responsables de los hechos ocurridos en Luisago, donde una de las víctimas es familiar de Enrica Caspani, concejala del partido “Svolta civica per Luisago”. La noticia de los daños y robos se difundió rápidamente en Luisago, y la alcaldesa, Roberta Tosca, se presentó de inmediato en la vía Fleming. Ella, junto con las víctimas, alertó a los carabineros de Fino Mornasco y de la compañía de Cantù.
“Romper los vidrios de casi todos los coches, tanto de un lado como del otro”, explicó la alcaldesa. “Parece que las cámaras de videovigilancia municipal identificaron a dos personas. Los autores también registraron los compartimentos”. La seguridad en la estación es una preocupación importante en la zona. Carlo Ferrara, peluquero, con casa y negocio cerca de la estación, acudió al estacionamiento. “Solo puedo agradecer a la alcaldesa por su rápida intervención y por llamar a los carabineros”, dijo Carlo. “Fui al estacionamiento al enterarme de la noticia, porque temía que el coche de mi hija también hubiera sido dañado”.
En Fino Mornasco, la seguridad en la estación también es una preocupación importante. La semana pasada fue el tema central del debate político, tras la moción de Fino Futura para activar el proyecto “Strade Sicure”: presencia del ejército en la estación. “No son suficientes las cámaras dentro del área de la estación”, subraya Paolo Gili, propietario del café “Viavai”, que fue objeto del intento de allanamiento. “La administración municipal también debe instalarlas en el estacionamiento exterior, donde el sábado se rompieron los vidrios de algunos vehículos, incluido el de una de mis empleadas”.
El asalto
Describiendo el intento de allanamiento, Gili relató: “Sucedió alrededor de las 20:45, cuando ya estábamos cerrados. Primero empuñaron una alcantarilla e intentaron romper la puerta de vidrio que da a la sala de espera, pero no lo lograron. Luego tomaron un martillo, como los que se encuentran en los autobuses o trenes, e intentaron romper la puerta exterior”.
Se activó la alarma, los testigos llamaron al 112, los carabineros intervinieron y detuvieron a los dos presuntos autores.
