La banda británica Massive Attack fue detenida, aislada e interrogada por la policía en Singapur tras desplegar una bandera palestina y entonar consignas durante su concierto del 29 de julio de 2026. Las autoridades locales impusieron una prohibición indefinida de reingreso a los dos miembros principales del grupo, calificando el acto como una infracción a las estrictas leyes sobre el orden público y la prohibición de emblemas extranjeros.
Durante la actuación, los dos integrantes principales de la banda británica de trip-hop, Robert “3D” Del Naja y Grant “Daddy G” Marshall, desplegaron una bandera de Palestina y uno de ellos gritó Free Palestine
ante los asistentes.
La situación escaló rápidamente tras el evento, transformando una gira musical en una investigación formal por parte de los organismos de seguridad del país asiático.
Detención, registros de hotel y confiscación de pasaportes
Lo que comenzó como una expresión sobre el escenario derivó en una intervención rigurosa de las fuerzas de seguridad. A través de un comunicado difundido en su cuenta de Instagram el domingo posterior al evento, el grupo detalló el alcance de las medidas adoptadas por la policía singapurense.
La banda señaló que todos sus integrantes fueron detenidos por la policía y aislados e interrogados por separado. Además, la intervención incluyó el registro de las habitaciones de hotel de varios miembros y la confiscación temporal de sus pasaportes.
Massive Attack señaló en un comunicado oficial publicado en Instagram que, tras su actuación en el Star Theatre de Singapur el 29 de julio, se sorprendieron y decepcionaron de que toda su banda fuera detenida por la policía, aislada e interrogada por separado, y que algunos miembros sufrieran registros en sus habitaciones de hotel y la confiscación temporal de sus pasaportes.
Veto permanente de ingreso y advertencias oficiales de Singapur
La respuesta institucional de Singapur fue categórica. Los dos miembros principales del grupo recibieron advertencias severas y la prohibición permanente de reingresar al país, quedando bloqueada cualquier solicitud futura para que la agrupación actúe en territorio singapurense.

Las autoridades locales justificaron la medida señalando que la policía toma una postura muy firme frente a cualquier acción que pueda perjudicar la armonía racial y religiosa en el país. El comunicado oficial hizo un llamamiento directo tanto a ciudadanos como a extranjeros para evitar la importación de conflictos y políticas extranjeras que puedan socavar la cohesión social y el estado de derecho.
Con una población diversa donde aproximadamente el 15% de los ciudadanos y residentes permanentes son musulmanes, el gobierno de Singapur mantiene regulaciones rigurosas sobre la manifestación pública de posturas geopolíticas sensibles, respaldadas por un marco normativo que restringe la libertad de asamblea y expresión política.
La postura de la banda y el respaldo del público en el concierto
Por su parte, la agrupación británica defendió su actuación al asegurar que no dimensionaron el alcance legal de sus acciones en el contexto local. En su declaración pública, el grupo afirmó que no imaginaban que meramente alzar la bandera de un Estado soberano reconocido por 157 países pudiera violar alguna ley.
Asimismo, los músicos recalcaron que la iniciativa contó con un fuerte respaldo espontáneo de los asistentes en el recinto. Según el relato de la banda, antes de iniciar la presentación y al finalizar la misma, amplios sectores del auditorio entonaron cánticos de apoyo, mostrando una solidaridad colectiva con la causa palestina.
Massive Attack concluyó su pronunciamiento expresando su agradecimiento al público singapurense y manifestando su deseo de que el gobierno local permita en el futuro que sus ciudadanos expresen su conciencia sin temor a persecuciones estatales.
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