La actriz Susan Sarandon y la comediante y actriz Hannah Einbinder fueron detenidas el jueves 24 de septiembre de 2026 en la ciudad de Nueva York tras participar en una protesta cerca de la sede de las Naciones Unidas en contra de la visita y el discurso del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
El operativo policial en la Primera Avenida movilizó a agentes del Departamento de Policía de Nueva York para disolver una concentración no autorizada que bloqueaba una intersección clave. La protesta, convocada por colectivos como Jewish Voice for Peace y grupos socialistas locales, congregó a más de un centenar de manifestantes que coreaban consignas contra las operaciones militares en Gaza y exigían el fin del apoyo militar estadounidense a Israel, según informaron diversos medios internacionales.
Arrestos de figuras públicas y candidatas políticas frente a la ONU
Entre las personas detenidas por desorden público y por bloquear el tráfico se encontraban rostros muy conocidos del entretenimiento y la política local. Testigos y transmisiones en redes sociales registraron el momento en que los agentes colocaban precintos de plástico en las muñecas de la oscarizada actriz Susan Sarandon y de la protagonista de la serie Hacks, Hannah Einbinder, quien exclamó consignas pidiendo la salida del mandatario israelí mientras la policía se la llevaba.
El saldo de detenciones alcanzó a más de cien personas, de acuerdo con los reportes de la policía y los organizadores de la protesta. Entre los manifestantes retenidos también figuraban cargos públicos y candidatos políticos, como la candidata demócrata al Congreso Darializa Avila Chevalier y el concejal municipal Chi Ossé. Por su parte, la actriz Cynthia Nixon acudió a la movilización para mostrar su rechazo a la visita, aunque portavoces de su equipo aclararon que no figuraba entre las personas arrestadas por las autoridades.
Tensiones y reacciones en el interior de la Asamblea General de la ONU
Mientras en las calles de Manhattan la policía procesaba las detenciones de los manifestantes, el pleno de la Asamblea General de las Naciones Unidas vivía momentos de alta tensión durante la intervención del primer ministro israelí. Numerosos diplomáticos y delegados internacionales abandonaron la sala en señal de protesta en el preciso instante en que Benjamín Netanyahu se disponía a tomar la palabra.

Durante su discurso ante el foro internacional, Netanyahu rechazó categóricamente los señalamientos de crímenes de guerra y las acusaciones de genocidio vertidas por diversos sectores sociales y políticos.
Antecedentes de activismo y repercusiones profesionales
La detención de Susan Sarandon en Nueva York se suma a una trayectoria reciente de activismo político en favor de Palestina que ya ha tenido repercusiones directas en su carrera cinematográfica. Meses atrás, durante una comparecencia pública en el Festival de Venecia, la veterana intérprete reconoció públicamente que sus posturas políticas le han costado contratos en la industria del cine debido a presiones de agencias de representación.

De manera similar, Hannah Einbinder ha manifestado en repetidas ocasiones que las consecuencias laborales de alzar la voz sobre el conflicto en Oriente Medio quedan eclipsadas por la urgencia humanitaria, manteniendo una postura firme de compromiso público que volvió a evidenciarse en los bloqueos de tráfico organizados frente a la sede de la diplomacia mundial.
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