El presidente estadounidense Donald Trump recibió al líder chino Xi Jinping con una lujosa cena de Estado en la Casa Blanca el jueves 25 de septiembre de 2026. El banquete reunió a destacados magnates tecnológicos como Elon Musk y Tim Cook, mientras las tensiones comerciales y de inteligencia artificial marcaban la visita oficial.
Una cumbre de alta tensión bajo la pompa de Washington
La visita de dos días del mandatario chino a Washington combinó una intensa agenda diplomática con despliegues ceremoniales de gran escala. El jueves 24 de septiembre de 2026, el presidente Donald Trump recibió formalmente a Xi Jinping en la Explanada Sur de la Casa Blanca, donde ambos inspeccionaron un desfile militar y presenciaron un sobrevuelo de aviones de combate, incluido un bombardero B-2 utilizado en operaciones recientes en Oriente Medio. La llegada había comenzado de manera inusual el miércoles en la Base de la Fuerza Aérea Andrews, donde Trump acudió en persona a saludar al líder chino junto a una alfombra roja de 30 metros —o de 100 pies, según el reporte de ABC News— y una guardia de honor de 21 personas.

Cena de Estado con líderes de la tecnología y discursos prudentes
Por la noche, el Salón Este de la Casa Blanca albergó una cena de gala que congregó a figuras de peso global del sector tecnológico y financiero. La presencia masiva de la cúpula tecnológica reflejó el peso de la inteligencia artificial en la relación bilateral, un asunto sobre el cual Xi advirtió durante su llegada que los sistemas avanzados deben permanecer permanentemente bajo control humano.
El menú, supervisado por la primera dama Melania Trump, consistió en un primer plato de velouté de calabaza amarilla con setas silvestres, hierbas frescas, pancetta crujiente y aceite de cebollino rociado, seguido de lubina con costra de sésamo con pak choi braseado, berenjena de jardín asada y salsa verde, culminando con un postre de crémeux de vainilla con confit de cereza agria y frangipane de nuez, además de helado con miel de la propia Casa Blanca. Durante el banquete, Trump condujo a los invitados a conocer las obras de construcción de su nuevo salón de baile presupuestado en 400 millones de dólares, proclamando ante los asistentes que eran los primeros en pisar el lugar.

«President Xi and I both understand that we represent different systems, but the ties between our people endure.»
Por su parte, el líder chino mantuvo una postura más sobria tanto en sus declaraciones públicas como en el banquete. En sus intervenciones, Xi instó a las dos superpotencias a coexistir pacíficamente y actuar como potencias responsables. Al mismo tiempo, reiteró las líneas rojas de Pekín al pedir prudencia frente a las aspiraciones de independencia de Taiwán y reclamar una salida negociada urgente al conflicto en Irán, de acuerdo con los reportes sobre las reuniones bilaterales.
Protestas y divergencias sobre el tablero internacional
La agenda conjunta continuará este viernes 25 de septiembre de 2026, jornada en la que el matrimonio presidencial y el mandatario invitado tienen previsto visitar los Archivos Nacionales de Estados Unidos con motivo del 250.º aniversario de la Declaración de Independencia. Mientras las delegaciones cierran los flecos de la cumbre, los mercados y los analistas evalúan el alcance real de una tregua comercial limitada que deja abiertos los principales contenciosos tecnológicos y estratégicos entre ambas naciones.
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