A lo largo de catorce visitas realizadas a comunidades como Beni, Butembo, Katwa y Goma, he sido testigo directo del impacto devastador de los brotes epidémicos. Durante aquel periodo, la propagación del ébola no se limitó a una sola zona, sino que se extendió por todo Kivu del Norte, Kivu del Sur y alcanzó también diversas áreas de Ituri.
Más allá de las cifras, mi labor me permitió estar al lado de las familias que perdieron a sus seres queridos, brindándoles acompañamiento en momentos de profundo dolor. Asimismo, tuve la oportunidad de conocer de cerca la incansable labor de los trabajadores de la salud, quienes permanecen en la primera línea de respuesta ante estas crisis sanitarias.
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