El agua potable en Francia presenta contaminación por TFA (ácido trifluoroacético), según un estudio reciente de la Anses. Se han detectado rastros de esta sustancia en el 92% de los 600 análisis de agua potable realizados. Ante esta situación, el gobierno francés ha decidido incluir el TFA en la lista de 20 contaminantes que se controlarán en el agua del grifo, una medida que entrará en vigor el 1 de enero.
¿Qué es el TFA y por qué contamina el agua del grifo?
Según explica el Ministerio de Salud francés, “el TFA o ácido trifluoroacético es una sustancia perfluorada (PFAS) de cadena muy corta”. Se utiliza en diversas aplicaciones industriales y en la producción de moléculas fluoradas. El compuesto puede encontrarse en el agua, el aire y el suelo debido a vertidos al medio ambiente o a la degradación de otros PFAS. Eau du Grand Lyon indica que los primeros indicios sugieren que proviene de la degradación de un herbicida y también se utiliza en diversos procesos industriales como PFAS. El TFA no se elimina naturalmente y, aunque existen tecnologías para su eliminación, son complejas y costosas.
¿Cuáles son los efectos del TFA en la salud?
La presencia de estos compuestos genera preocupación debido a su potencial nocividad. El sitio de información Toute l’Europe advierte que “numerosos estudios han demostrado su carácter nocivo para el organismo, especialmente en los órganos reproductores, la tiroides, el hígado o el sistema inmunológico”. La sustancia está actualmente en evaluación por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). En Alemania, ya se ha clasificado como tóxica para la reproducción. Según Hans Peter Arp, químico ambiental del Instituto Geotécnico Noruego (NGI), “a día de hoy, no se han caracterizado completamente todos los riesgos potenciales del TFA, pero varios estudios señalan señales preocupantes”, incluyendo posibles efectos en el hígado y las funciones cognitivas. Arp menciona que estudios con anestesistas revelaron que un gas anestésico previamente utilizado, el halotano, se degradaba en TFA en el organismo, causando problemas hepáticos y dificultades en la recuperación cognitiva en algunos pacientes, lo que contribuyó a su abandono gradual.
Control del TFA en el agua: a partir de 2026
A partir del 1 de enero, las Agencias Regionales de Salud realizarán controles en el agua del grifo para detectar 20 PFAS, incluyendo el TFA. Según el Ministerio de Salud, estos controles se aplicarán “al agua destinada al consumo humano (del grifo) y a los recursos hídricos que captan agua de acuíferos o fuentes superficiales (ríos, lagos, embalses) utilizadas para la producción de agua potable”. Mientras se esperan los resultados de los estudios de la EFSA, Francia mantiene “un valor sanitario indicativo de 60 µg/L” y, paralelamente, el gobierno está trabajando en “una trayectoria de reducción hacia una concentración inferior a 10 µg/L”.
