El presidente Donald Trump indicó que Estados Unidos podría pedir a las naciones europeas que liberen reservas de diésel para reducir los elevados costes de los combustibles impulsados por la guerra con Irán. El anuncio llega tras los llamamientos urgentes del secretario del Tesoro, Scott Bessent, y en un momento en que los precios medios del diésel en Estados Unidos alcanzan máximos históricos.
El salto histórico en los precios del diésel y la respuesta de washington
El coste del combustible se ha convertido en una de las mayores presiones económicas para la administración estadounidense y para el Partido Republicano de cara a las elecciones de mitad de mandato del próximo noviembre. El precio medio del diésel en Estados Unidos se ha disparado más del 70 por ciento, alcanzando los 6,39 dólares por galón desde el comienzo del conflicto bélico con Irán, según datos de la asociación automovilística AAA.
A este incremento se suman las interrupciones del suministro derivadas tanto de la guerra en Ucrania como del conflicto en Oriente Medio, elevando drásticamente los precios desde los 3,70 dólares registrados un año atrás.
Ante este escenario, la Casa Blanca baraja diversas alternativas para frenar la escalada.
La presión sobre los socios transatlánticos se intensificó el pasado 1 de octubre, cuando el secretario del Tesoro, Scott Bessent, recurrió a las redes sociales para exigir una intervención europea inmediata.
“Nuestros socios europeos deberían acelerar el cumplimiento de sus compromisos existentes y poner suministros adicionales a disposición inmediata para hacer frente a las perturbaciones en curso”,
Scott Bessent, secretario del Tesoro de EE. UU.
La reacción de europa ante la solicitud de washington
Las capitales europeas han comenzado a coordinar respuestas conjuntas mientras evalúan el impacto de la petición estadounidense.

Reuniones del G7 y expectativas de coordinación Internacional
Mientras los ministros y representantes comerciales discuten los detalles técnicos, los líderes internacionales preparan cumbres específicas para abordar la crisis energética global.
No obstante, una portavoz de la Comisión, Anna-Kaisa Itkonen, subrayó que cualquier liberación oficial de reservas estratégicas únicamente debería acordarse a través de la Agencia Internacional de Energía.
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