La Unión Europea planea proporcionar a Ucrania un apoyo financiero adicional de 90.000 millones de euros hasta finales de 2027, de los cuales 60.000 millones de euros están destinados a gastos relacionados con la defensa. Según el ministro de Finanzas chipriota, Makis Keravnos, esta nueva financiación “contribuirá a que el país continúe resistiendo la agresión rusa con gran determinación”.
La denominada cláusula de “Compra Europea” asociada al préstamo ha generado intensos debates entre los Estados miembros. Francia abogó por requisitos muy estrictos para el uso de los fondos, con el objetivo de impulsar la industria de defensa de la UE. Sin embargo, numerosos otros miembros advirtieron que la falta de flexibilidad en la adquisición de armas y municiones podría afectar negativamente a la capacidad defensiva de Ucrania.
Como compromiso, se ha acordado vincular la cláusula de “Compra Europea” a la disponibilidad de armas y municiones dentro de la UE. Esto permitiría, por ejemplo, utilizar los fondos para sistemas de defensa aérea estadounidenses como el Patriot, considerados actualmente irremplazables en la defensa aérea. Además, se permitirán adquisiciones en países con un estatus de asociación especial, siempre y cuando contribuyan a los costos del nuevo préstamo a Ucrania. Esta cláusula se diseñó específicamente para el Reino Unido.
Los fondos para el préstamo se obtendrán en el mercado de capitales a condiciones favorables. Ucrania solo deberá reembolsar el préstamo si Rusia realiza pagos de compensación por los daños causados una vez finalizada la guerra. Existe también un acuerdo para utilizar los activos rusos congelados en la UE para el reembolso, en caso de que Moscú no pague una compensación por los daños bélicos.
Tras el acuerdo entre los Estados miembros, aún es necesario mantener conversaciones con el Parlamento Europeo, que también deberá aprobar el préstamo. El ministro de Finanzas chipriota, Keravnos, expresó su confianza en poder finalizar los textos legales.
