Investigadores de la Brigham Young University y de la University of Utah estudian reservas de hielo subterráneo en la montaña Timpanogos. Los glaciares de roca, masas de hielo y escombros que fluyen lentamente, almacenan agua dulce crucial para mitigar la actual sequía que afecta al estado.
La escasez de agua en el oeste de Estados Unidos ha llevado a las instituciones académicas y gubernamentales a mirar más allá de los embalses tradicionales. Las miradas se centran ahora en formaciones geológicas poco convencionales que actúan como esponjas congeladas durante los meses de calor intenso.
El rol de los glaciares de roca en el suministro de agua de Utah
A simple vista, el paisaje bajo el monte Timpanogos parece un cúmulo caótico de rocas y escombros. Sin embargo, debajo de esa superficie pedregosa se esconde un volumen masivo de hielo que alimenta cuerpos de agua cercanos como Emerald Lake, según estudios de campo liderados por la Brigham Young University en colaboración con el Servicio Geológico de Utah y otras universidades del estado. Estos glaciares de roca almacenan agua y la liberan de manera sostenida mucho después de que la nieve superficial se ha derretido por completo.
Greg Carling, profesor de geología e investigador de la BYU, explicó que los glaciares de roca son similares a los glaciares de hielo que ya conocemos.
Durante un periodo de seis semanas, equipos dirigidos por el profesor de geología Greg Carling recorrieron cerca de 100 glaciares de roca en zonas altas de Utah y Colorado para identificar las corrientes de salida. Los análisis de laboratorio sobre la química del agua y las muestras de macroinvertebrados demostraron que la calidad del líquido en la mayoría de los desagües es excelente, lo que representa un recurso valioso en momentos en que una parte significativa del territorio enfrenta condiciones severas de sequía.
Modelado en tres dimensiones del hielo oculto en el monte Timpanogos
Para calcular con precisión el volumen de agua almacenada, los geólogos debieron superar las limitaciones de los radares convencionales, cuyas ondas se dispersan al chocar con las rocas superficiales. En su lugar, un equipo de la University of Utah recurrió a mediciones de gravedad detalladas en el terreno.
El investigador Bronson Cvijanovich realizó seis expediciones de campo al glaciar de roca del Timpanogos durante 2024, registrando la aceleración gravitacional en 232 puntos distintos. Debido a que la roca densa de la montaña y el hielo subterráneo poseen diferentes densidades, las variaciones en la gravedad permitieron calcular el espesor de la formación y construir un modelo tridimensional mediante técnicas estadísticas bayesianas.
Los cálculos determinaron que el glaciar de roca del Timpanogos contiene cerca de 1,55 millones de metros cúbicos de hielo.
- El volumen total de hielo equivale aproximadamente a la capacidad necesaria para llenar 600 piscinas olímpicas.
- La superficie entera del depósito se desplaza pendiente abajo a un ritmo de entre 8 y 20 centímetros por año.
Implicaciones globales y perspectivas futuras para regiones áridas
Las proyecciones derivadas de estas investigaciones sugieren que los glaciares de roca mapeados a nivel mundial podrían almacenar alrededor de 48 gigatones de agua. Especialistas como el profesor de glaciología Leif Anderson señalaron que las acumulaciones de hielo subterráneo superan con frecuencia lo que los excursionistas perciben al caminar sobre los escombros de alta montaña.
El conocimiento adquirido en las cordilleras de la región intermontañosa de Estados Unidos también genera interés internacional. Estudiantes de postgrado como Lerato Thoka-Cole planean aplicar las metodologías de gestión y estudio de recursos subterráneos en regiones vulnerables a la escasez hídrica.

Lerato Thoka-Cole, estudiante de posgrado en geología de la BYU, señaló que actualmente África es considerado un continente con muita escasez de agua, pero gran parte de este recurso se encuentra atrapado en acuíferos, que corresponden a aguas subterráneas que aún no han sido aprovechadas, y expresó su deseo de aplicar todo lo aprendido para retribuir a su comunidad.
Mientras los equipos científicos continúan procesando los datos sobre la distribución de metales traza y la dinámica de escorrentía tardía, las autoridades estatales y académicas evalúan cómo integrar estas fuentes ocultas en las estrategias de gestión del agua ante la persistencia de períodos secos en el oeste norteamericano.
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